Cambian deducciones para empresas en 2022

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Las personas morales no pagarán nuevos impuestos a raíz de las modificaciones fiscales en vigor este año, pero deberán atender algunos cambios en materia de deducciones y regulaciones que podrían representar costos administrativos adicionales, señala en entrevista el especialista fiscal, Arturo Torres Blas.

Entre los cambios más importantes están las operaciones con partes relacionadas, donde se establece que la obligación de obtener y conservar la documentación comprobatoria de precios de transferencia también aplica a las operaciones con empresas nacionales.

“Así las filiales o subsidiarias, que hasta antes de 2022 tenían que hacer un estudio de precios de transferencia solo con sus empresas relacionadas en el extranjero, ahora también lo deberán hacer con las domiciliadas en México para demostrar que las operaciones se realizaron a valor de mercado”, indica Arturo Torres.

Este mecanismo se utiliza a nivel internacional para evitar que una empresa extranjera se lleve las utilidades a otro país. Sin embargo, desde este año la reforma obliga a hacerlo también con las partes nacionales, para evitar que se obtengan beneficios fiscales en perjuicio del Servicio de Administración Tributaria (SAT).

A manera de ejemplo, el fiscalista indica que si en un mismo grupo empresarial hay una transportista que tiene ciertos beneficios fiscales como: estímulos en la compra de Diesel o pago de casetas de peaje; y hay una comercializadora a la que no le aplican tantos beneficios, se podría intentar que la transportadora facture con una utilidad para eludir o pagar menos impuestos.

Aquí lo que el SAT está buscando es que no se hagan estas operaciones entre empresas relacionadas. Pero además, ahora se les está exigiendo que mediante un estudio de precios de transferencia demuestren que están cobrando entre las partes relacionadas, una cotización similar a la que aplicarían a empresas independientes.

Torres Blas considera que a estas empresas el SAT “les ata las manos” y las obliga a contratar un despacho especializado en estudio de precios de transferencia, para demostrar que lo cobrado está dentro de los rangos de mercado. Esto implica más gasto para las empresas pues antes del 2021 no tenían que hacerlo, comenta el especialista fiscal.

Razón de negocio 

Aunado a lo anterior, otro de los cambios fiscales que impactarán en las empresas es la obligación de demostrarle a la autoridad la razón de negocio de las operaciones contratadas.

Con esto el contribuyente no solo debe comprobar que la operación se realizó y se pagó efectivamente, sino que no fue con una empresa fantasma y además hubo una razón de negocio. Al respecto el especialista explica:

“Tiene que haber un motivo por el cual se tengan operaciones con equis proveedores. Si yo contrato servicios de un despacho de asesoría, necesito demostrar y documentar cuál fue el beneficio, para que el SAT reconozca el derecho de la empresa de deducir el gasto. Lo que se prestaría a que la autoridad aplique su criterio de manera discrecional. Si una empresa no puede demostrar que tuvo una razón de negocio para contratar un servicio, el SAT lo puede rechazar y como consecuencia, negarle la deducción respecto al ISR y tampoco sería acreditable el Impuesto al Valor Agregado (IVA)”.

Fusiones y escisiones

Los cambios en la Ley del Impuesto Sobre la Renta (LISR) también ponen más trabas a las fusiones y escisiones de las empresas. Ya hace tiempo la autoridad había observado que estas figuras se usaban para eludir impuestos y se hicieron reformas, pero esta vez las endurecieron.

En este sentido, Arturo Torres comenta: “La fusión es cuando una empresa absorbe a otra y la escisión es cuando una empresa se divide. Entonces también el SAT está pidiendo cuando haya una de estas 2 figuras, que exista una razón de negocio para hacerla sino la consecuencia fiscal sería grave”.

En una fusión, si la empresa puede absorber 1, 2 o más sociedades, sin que se considere una enajenación. Pero en caso de no poder demostrar una razón de negocio, la consecuencia sería que todas las empresas absorbidas, entrarían como enajenación y se tendrían que pagar todos los impuestos; puntualiza Arturo Torres.

Lo mismo sucede en el caso de una escisión. “Si soy una sociedad y me parto en varias sociedades, la ley prevé que esto no se considera una enajenación y no causa ISR, ni IVA”, agrega el especialista fiscal.

“El problema de todo esto es que es discrecional, porque no hay una metodología, no hay un procedimiento establecido para que el SAT determine de manera real, ¿qué es la razón de negocio?”, comenta Arturo Torres.

Acumulación de ingresos

Aquí hubo una mejora a través del Régimen Simplificado de Confianza (RESICO) para personas morales, indica el fiscalista:

“Antes había un esquema de acumulación al cobro. Como sabemos, las personas morales acumulan el ingreso cuando facturan, cuando prestan el servicio o entregan el bien. Sin embargo, en el régimen anterior al 2021, sólo aplicaba a quienes obtuvieron hasta 5 millones de pesos. Ahora está la opción en el RESICO para personas morales hasta 35 millones de pesos”.

Otro beneficio es que los activos adquiridos por menos de 3 millones de pesos, reciben tasas preferenciales para la deducción. “Por ejemplo, una maquinaria que en el régimen normal se puede deducir hasta 30%, en el RESICO se permite hasta 50% por año”, añade Arturo Torres.

“Otra ventaja es que la acumulación es al cobro y no a la facturación. Con esto se da más liquidez a las empresas, ya que el pago de impuestos es hasta que se tiene el dinero en la bolsa” nos menciona Arturo Torres.

Carta Porte

Otro cambio es la obligatoriedad de la carta porte, que aunque no cae en la reforma fiscal de 2022 y viene desde 2021, es un documento exigible a partir de este año.

“El problema es que es muy difícil, muy enredosa y administrativamente es una carga muy pesada para las empresas de autotransporte. Lleva hasta 150 datos que son confusos y nadie te explica cómo se deben llenar. Tan así que la carta porte está prorrogada hasta agosto de 2022 y se dará oportunidad de entregarla, aunque la hagan mal, porque la autoridad entiende que es muy difícil administrativamente llenar una carta porte ”, comenta el especialista fiscal.

Pero, si en la carretera una autoridad federal detiene un camión puede verificar todos los documentos. Carecer de la carta porte en el traslado de mercancías puede significar el pago de multas, riesgo de decomiso y que la mercancía sea llevada a un recinto fiscalizado. Lo que implica también el pago de almacenaje, posible daño del producto, tiempo, trámites y costo administrativo.

“Se supone que es para evitar el contrabando y el robo de mercancías, pero se ve que este es más un tema de control y de recaudación”, concluye Torres Blas.