
02 Mar 2026: Mezcla de optimismo y cautela económica
El 2026 no es un año de crisis abierta, pero tampoco de bonanza garantizada.
Para Jalisco los pronósticos apuntan a un crecimiento de 1.4% y la posibilidad de que se mantenga arriba de la media nacional, gracias a su diversidad industrial.
Mientras los reflectores del mundo apuntan hacia el estado como una de las sedes de la Copa Mundial de la FIFA, alimentando la expectativa de mayor inversión, turismo y movimiento económico, la incertidumbre global y las presiones inflacionarias internas invitan a la prudencia.
Expertos, empresarios y académicos coinciden en algo: el crecimiento de la economía estatal será “moderado”. Habrá oportunidades claras, pero también riesgos que podrían afectar el bolsillo de las familias.
Más cerca del freno que del acelerador
Las expectativas para 2026 apunta a una leve mejoría en comparación con el 2025, pero las expectativas oscilan en un amplio rango según la fuente: Banco de México prevé un avance de 1.1%, mientras que Hacienda estima entre 1.8% y 2.8%.
Jalisco, que aporta 7.3% del PIB nacional, llega al año del Mundial con visibilidad internacional, pero el reto será que esa exposición no se traduzca en precios más altos para los habitantes, sino en empleos formales.
Para Salvador Espinosa, Jefe del Departamento de Métodos Cuantitativos del CUCEA UdeG, el Mundial es un arma de doble filo: genera actividad, pero también encarece el costo de vida.
Desde el ITESO, investigadores advierten que 2026 será un año de bajo crecimiento e incertidumbre. Recuerdan que en 2025 las exportaciones de Jalisco crecieron más de 52%, pero sin un aumento equivalente en empleo ni inversión.
El factor Trump
Las remesas, que durante más de una década crecieron de forma continua, también muestran señales de debilidad. En 2025, Jalisco registró una caída cercana al 10%, pese a seguir siendo el tercer receptor nacional, después de Guanajuato y Michoacán.
Para miles de hogares, esto significa menos recursos para consumo y ahorro.
La dependencia del dólar y la incertidumbre política en Estados Unidos obligan a México a buscar autonomía y nuevos mercados especialmente cuando el 80% de las exportaciones del estado tienen como destino el vecino del norte, una vulnerabilidad que la analista de la Universidad Panamericana (UP), Nora Ampudia, califica como “riesgo crítico” ante la revisión del T-MEC.
Una canasta pesada
El incremento del costo de vida es otro lastre. El investigador de la UdeG, Héctor Iván del Toro Ríos advierte que la canasta básica en el Área Metropolitana de Guadalajara ya alcanza un costo de 11 mil 568, cuando el salario mínimo es de menos de 10 mil pesos.
El mercado laboral es otro foco de alerta. A nivel nacional, el empleo informal creció 57%, mientras que el empleo formal apenas avanzó 1% en 2025. Algo que el analista de la UP, Israel Macías describe como el fenómeno de la “tianguización de la economía”, donde se generan ocupaciones, pero mayormente informales y con bajos ingresos.
En Jalisco, los datos del INEGI confirman esta debilidad, pues siendo el tercer generador de empleos más importante del país, en 2025 solo se crearon alrededor de 28 mil nuevas plazas formales.
Esperanza de recuperación
La cifra más reveladora del optimismo local proviene de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) Jalisco. Contra todo pronóstico de estancamiento, el 65% de los empresarios jaliscienses prevé que sus ventas mejoren durante este año.
El mismo informe de Expectativas Empresariales 2026, indic a que un buen número de empresas planea expandirse a nuevos mercados, avanzar en procesos de automatización e integrar herramientas de inteligencia artificial.
Para los expertos el 2026, no pinta como un año espectacular, pero tampoco como uno perdido. Aunque no todo depende del esfuerzo estatal. El balón también está en la cancha de las políticas públicas federales y la certidumbre jurídica.




