
04 Jun Jaliscienses piden menos comida a domicilio; viene reforma a repartidores
¿Pedir comida a domicilio? Parece que los jaliscienses han decidido meterle freno a este hábito.
Mientras que en el 2024, un 18 por ciento de los jaliscienses pedían alimentos a sus hogares, en el 2025 esta cifra bajó a 12.5%, de acuerdo con cifras de la Encuesta Telefónica de Confianza del Consumidor de Jalisco (ETCOJ), realizada durante marzo del 2025.
El Instituto de Información Estadística y Geografía de Jalisco lleva a cabo este ejercicio vía telefónica para conocer los hábitos de consumo en el Estado.
Durante el 2021, en plena pandemia, fue el punto más alto, de acuerdo con la ETCOJ, con un 22.6 por ciento de los jaliscienses pidiendo comida preparada a restaurantes.
También en aquel año, un 8% de los habitantes pedía mercancía del supermercado a domicilio, mientras que en el presente año se redujo a un 3.3%, de acuerdo con la encuesta.
Aquel encierro detonó estas actividades económicas, que llegaron oara quedarse… pero cada vez enfrentan más retos.
La ETCOJ se realizó en marzo pasado vía telefónica con una muestra aleatoria simple efectiva de 601 hogares y teléfonos celulares de Jalisco con un margen de error del 4% y un nivel de confianza del 95%.
El 41.3 por ciento de los jaliscienses que pide comida a domicilio dijo gastarse entre 200 y 300 pesos por pedido, mientras que un 25% aseguró que el ticket va de los 300 a 500 pesos.
De acuerdo con cifras extraoficiales, se estima que en Jalisco hay alrededor de 23 mil repartidores de plataforma, principalmente en la Zona Metropolitana de Guadalajara y Puerto Vallarta.
Al 2024, en Jalisco había 46 mil restaurantes, de acuerdo con datos de la Cámara Nacional de la Industria de Restaurantes y Alimentos Condimentados (Canirac). Es decir, un repartidor por cada dos restaurantes.
Otro dato significativo que arroja la ETCOJ es que las personas que pedían comida a domicilio por lo menos una vez a la semana se redujeron de un 13.5 por ciento a un 8.5%.
Un asunto multifactorial
Si bien el IEEG no aporta datos que complementen esta tendencia, diversas fuentes de datos consultadas podrían explicar que esta baja en los pedidos de comida a domicilio de los jaliscienses podría deberse a varias razones:
Normalización después de la pandemia. Tras el encierro por el Covid 19 en el que se tuvo que adoptar el delivery por necesidad, los jaliscienses podrían estar prefiriendo gastar su dinero en restaurantes y convivir con amigos y seres queridos.
Aumento en cuotas de plataformas de entrega. Después de atractivas campañas para atraer clientes, las apps de entrega han ajustado sus tarifas y comisiones, lo que ha venido subiendo el costo final para los consumidores. Esto podría estar desalentando a aquellos que pedían con frecuencia, ya que de hecho, según el IEEG, se redujo a la mitad aquellos que pedían comida a domicilio varias veces por semana.
Ajustes por consumo. De acuerdo con expertos del consumo mexicano, en épocas de presión inflacionaria, la primera reacción de las personas es recortar gastos no esenciales, como pedidos de comida a domicilio. En marzo del 2025, la inflación anual en alimentos y bebidas en Jalisco fue de aproximadamente 7.2%, una cifra por encima de la media nacional.
Mayor oferta en restaurantes. En el 2025, Jalisco ha experimentado un crecimiento en restaurantes, cafeterías y espacios gastronómicos. Esto podría estar impulsando a los clientes a probar diferentes propuestas a las ya conocidas en plataformas de delivery.
Desaceleración económica. Según datos preliminares del INEGI y medios de comunicación locales, en el primer trimestre de 2025, Jalisco mostró un crecimiento del PIB más lento en comparación con años anteriores. La inflación persistente y las altas tasas de interés han frenado el consumo interno, lo que ha impactado especialmente a negocios pequeños y medianos.
Un segmento relevante
Las apps de delivery de comida se han vuelto un jugador importante en la economía nacional.
Se calcula que en México hay entre 500 mil y 550 mil repartidores activos de comida que trabajan en las principales plataformas como Uber Eats, Rappi, Didi Food y Justo, lo cual convierte este sector en una de las principales fuentes de auto empleo.
De acuerdo con diversos estudios, estos repartidores tienen ingresos de entre 6 y 12 mil pesos mensuales en su mayoría, aunque algunos que trabajan más de 10 horas al día en zonas de alto poder adquisitivo se llevan 18 mil, ya después de pagar sus costos de gasolina y mantenimiento.
Un estudio elaborado por El Colegio de México reveló que alrededor del 40 por ciento de las personas que se dedican a esta actividad son menores de 25 años y sólo el 20 por ciento combinan esta actividad con sus estudios.
Sin embargo, la precariedad de estos empleos ha estado en el centro de la discusión durante los últimos años, sobre todo por la falta de prestaciones laborales.
De acuerdo con cifras del IMSS, al año hay alrededor de 5 mil accidentes viales de seriedad con estos repartidores al año, los cuales en su mayoría no están cubiertos por seguros… hasta ahora.
La reforma laboral
El 24 de diciembre se publicó en el Diario Oficial de la Federación el decreto mediante el cual en México se reconoce como trabajadores a los repartidores de plataformas, con un plazo para entrar en vigor de 180 días.
Este decreto establece que el trabajo de repartidor es una relación laboral subordinada con las plataformas digitales, que deberán de inscribirlos ante el IMSS y, en su caso, determinar, retener y enterar el pago de cuotas obrero-patronales.
Sin embargo, serán considerados “independientes” si al final de cada mes no alcanzan ingresos netos de por lo menos un salario mínimo mensual.
“El tiempo de trabajo destinado para la plataforma será definido por la persona trabajadora y tendrá completa libertad para determinarse sin horarios fijos, pudiendo conectarse y desconectarse a discreción cuando así lo requiera”, se lee en el decreto.
Diversos expertos han externado su preocupación de que estos costos para las plataformas terminarán siendo cargadas a los usuarios, lo que encarecerá el servicio.
“El decreto advierte que el trabajo en estas apps será primordialmente flexible y discontinuo, por lo que se entenderá que existe relación laboral durante el tiempo efectivamente laborado, el comprendido desde que la persona trabajadora acepta prestar una tarea, servicio, obra o trabajo en la plataforma digital hasta el momento en el que dicha prestación concluye definitivamente”, describe un análisis del diario Reforma sobre el decreto.
La tendencia a nivel mundial es que las plataformas otorguen prestaciones laborales a los repartidores y se reconozca una relación laboral.
Países de primer mundo como Reino Unido, Países Bajos, España, Bélgica e Italia ya cuentan con legislaciones que otorgan seguros de gastos médicos y derechos laborales a los repartidores. Incluso Chile, aprobó en 2023 una ley que otorgaba derechos básicos. Y usted ¿ha dejado de pedir comida a domicilio?




