México ante el dilema: ¿aliado de EUA o cliente de China?

México ante el dilema: ¿aliado de EUA o cliente de China?

En los últimos años, México ha sido uno de los grandes ganadores del comercio global, especialmente gracias a su cercanía con Estados Unidos. Pero hoy, ese mismo libre comercio que impulsó su crecimiento podría volverse en su contra, advierte el exembajador de México en China, Jorge Guajardo González,  .

México enfrenta un posible riesgo de desindustrialización si no actúa en el actual escenario de cambios del comercial global, provocados en gran parte por la sobrecapacidad productiva de China

Ante industriales de la transformación y en diferentes foros, Guajardo ha dicho que el modelo económico chino cambió, y con ello, el juego global. “Es un fenómeno relativamente reciente. Me atrevería a decir que quien inició la guerra comercial, no fue Trump, fueron los chinos”, indica Guajardo.

China exporta su crisis al mundo

Desde la óptica del exembajador, quien ya ha recibido el extrañamiento del gobierno del país asiático, la actual guerra comercial fue nutrida por la agresiva estrategia de exportación, con precios por debajo del costo de producción.

“A China no le interesa la rentabilidad de sus empresas, su interés está en generar empleos para sus ciudadanos”, comenta y explica las razones:

Ese país basó su crecimiento en la urbanización masiva desde 1979, trasladando a millones de personas del campo a la ciudad, lo que impulsó sectores como el del acero, el cemento y la construcción.

Sin embargo, una drástica caída en la tasa de natalidad volvió insostenible este modelo y detuvo uno de sus principales motores de crecimiento. Desde 2022, el gobierno chino frenó la construcción de vivienda, lo que obligó a volcar su economía hacia las exportaciones para mantener el empleo.

Fin del libre comercio

Guajardo es de los que afirma que el libre comercio está llegando a su fin, y en gran parte lo atribuye a las distorsiones provocadas por China.

Ejemplos hay muchos: BYD está superando a Tesla en ventas de autos eléctricos, Xiaomi ha ganado consumidores frente a Apple, y plataformas como Shein y Temu le han frenado el avance a Amazon.

Esta estrategia no capitalista, con precios bajos subsidiarios desde el gobierno, obliga a otros países a defender sus industrias con medidas arancelarias.

El gran problema es que durante décadas, México apostó todo a la apertura comercial, firmando 13 tratados internacionales.

Pero esa estrategia se enfrenta a grandes debilidades pues mientras las cadenas de producción migraban en busca de mano de obra cada vez más barata, el empleo industrial se debilitaba en todos los países involucrados.

Esa pérdida de empleos manufactureros en países como el vecino del norte, permitió a Trump posicionarse ante sus electores con su discurso proteccionista e imponer al mundo su política de aranceles a modo.

Dependencia crítica

México ha dependido excesivamente del mercado estadounidense, sin diversificar su comercio exterior. Esta dependencia se vuelve riesgosa ante una política cada vez más proteccionista, como lo ha demostrado Trump.

Paralelamente, la guerra comercial con China continúa, y los efectos del “China Shock”, como la desaparición de la industria textil o mueblera en EE.UU., podrían replicarse en México si no se actúa a tiempo, resalta el analista.

Para México, el impacto ya es tangible: China se ha convertido en el segundo mayor exportador de automóviles a nuestro país —no solo eléctricos de origen chino, sino también de combustión a través de General Motors—. El mismo fenómeno amenaza a industrias clave como la acerera, la petroquímica y la vidriera, insiste Jorge Guajardo.

Es aquí donde México debe tomar una decisión crucial: si no sigue el ejemplo de Estados Unidos e impone aranceles fuertes a las importaciones chinas, corre el riesgo de ver desaparecer industrias enteras, pronostica el exdiplomático.

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