
03 Nov Siniestros por lluvias: golpe al bolsillo
El temporal de lluvias del 2025 dejó mucho más que calles inundadas, árboles derribados y autos varados: el impacto económico alcanzó niveles históricos para hogares, empresas y aseguradoras.
Las precipitaciones excepcionales no solo duplicaron los daños habituales en algunas regiones, sino que también pusieron en evidencia la fragilidad de la cultura de aseguramiento en México.
De acuerdo con la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), solo durante el primer semestre del año se pagaron más de 1,200 millones de pesos en indemnizaciones por riesgos hidrometeoro-lógicos.
Este panorama se repitió a lo largo de todo el territorio, sin importar si las entidades tenían costa, pues el 54% de los siniestros se registraron en estados del interior del país.
El costo de las lluvias no es solo material, también es un golpe a la estabilidad patrimonial de quienes carecen de un seguro. Apenas una cuarta parte de las viviendas en México cuentan con cobertura, lo que deja a más de 25 millones de hogares expuestos a los efectos de fenómenos cada vez más frecuentes e intensos.
Aumentan reclamos por autos
Los automóviles están en la primera línea de impacto durante las lluvias.
Históricamente, el 2.7% de los siniestros automovilísticos se relacionaban con daños por lluvias, equivalentes a 1,500 millones de pesos anuales. Para este año, se estima que la cifra aumente en 10%, lo que refleja la fuerza del temporal.
En Jalisco, por ejemplo, el gremio de grúas reportó más de 1,200 autos remolcados por afectaciones directas de las lluvias, un incremento del 35% respecto a años anteriores.
El mensaje es claro: “el auto es uno de los bienes más expuestos a la fuerza del agua y contar con un seguro que incluya riesgos hidrometeoro-lógicos ya no es un lujo, sino una necesidad”, en opinión de Norma Alicia Rosas, directora general de la AMIS.
Factores climáticos
Los datos muestran una tendencia clara: los riesgos climáticos se han vuelto más costosos con el paso de los años:
Entre 2000 y 2011, el promedio anual de pagos por riesgos de tormentas fue de 4,761 millones de pesos. Del 2012 al 2024, la cifra casi se duplicó, alcanzando en promedio 7,591 millones cada año. Dicho de otra manera: 25 millones de pesos se desembolsan diariamente por este tipo de eventos.
En temporadas sin huracanes catastróficos, el 41% de las indemnizaciones se relacionan con lluvias e inundaciones. En años con ciclones severos, como lo fue 2023 con el huracán Otis, la proporción puede subir hasta 87%. Esto refleja no solo el poder destructivo del agua, sino también la necesidad de planes de prevención más sólidos.
Riesgo para el patrimonio
El aumento del 40% en el promedio de precipitaciones en los primeros meses del 2025, reportado por la Conagua, es un recordatorio del peso del cambio climático en la economía familiar.
Aun cuando los incendios representan el evento más frecuente dentro del seguro de daños -sin considerar vehículos-, las lluvias y ciclones han escalado como uno de los riesgos más costosos. Ante la severidad y frecuencia de los fenómenos naturales, la directora de la AMIS exhorta a tomar las acciones necesarias que protejan la integridad, así como el patrimonio y reconocer la importancia de la cultura del aseguramiento.




