¿Cómo evitar convertirte en un personaje viral en un conflicto callejero?

¿Cómo evitar convertirte en un personaje viral en un conflicto callejero?

No hay lugar para juicios… ni defensas.

El veredicto de las redes sociales es contundente e inapelable, y no queda espacio para dar contexto o explicaciones.

En la era de los teléfonos inteligentes y redes sociales, basta unos segundos para que hasta un malentendido en la calle te pueda convertir en protagonista de un video viral. Quizá hasta el nuevo “lord” o “lady”, términos recientemente acuñados para referirse a los protagonistas de estos videos.

El nuevo juicio público: las redes

“Vivimos tiempos en los que una persona con un dispositivo móvil puede convertirse en juez y quien toma el video se apropia de la autoridad moral, sin derecho a réplica o a algún tipo de contexto”, advierte María Elena Gutiérrez Rentería, académica e investigadora de la Universidad Panamericana campus Guadalajara.

Una reacción impulsiva o una escasa capacidad de autocontrol puede acabar, no solo con la tranquilidad personal de una persona, sino con su carrera profesional.

Hay casos recientes, como el de “Lady Racista”, la ex modelo Ximena Pichel, quien fue captada insultando de forma racista y clasista a un agente de tránsito que intentaba colocarle un inmovilizador en su vehículo por no haber pagado el parquímetro en Ciudad de México. Legalmente, ella fue vinculada a proceso por discriminación: deberá ofrecer disculpas públicas, realizar servicio social en Conapred, asistir a talleres de sensibilización, presentarse mensualmente ante la autoridad y abstenerse de salir del país, como medidas cautelares para evitar prisión.

El fenómeno, originado alrededor de 2011, emergió con la popularidad de las redes sociales como una forma de condenar conductas de prepotencia y clasismo, pero con el tiempo ha sido criticado por facilitar el “linchamiento mediático” y la falta de perspectiva, sin garantizar que todas las personas exhibidas en redes reciban un proceso justo.

“Vivimos tiempos en que las personas se encuentran vulnerables pues efectivamente todo puede ser usado en tu contra, aunque no haya sido tu intención”, explica Gutiérrez Rentería.

Gritar, empujar, discutir o responder agresivamente en la calle puede destruir tu reputación en unos instantes. ¿Cómo evitarlo? ¿Qué hacer si te filman? ¿Qué hacer para no convertirte en el próximo “Lord” o “Lady” de las redes sociales?

1. Respira y no respondas de inmediato

De acuerdo con algunos especialistas en psiquiatría, el cerebro necesita tan sólo 6 segundos para reducir una respuesta impulsiva.

Un conflicto vial, una discusión por un lugar de estacionamiento o un roce en la fila del supermercado pueden resolverse si respiras profundo antes de responder.

Gutiérrez Rentería señala que se debe de tratar de evitar el conflicto, pues aunque el reclamo pueda ser justo desde tu perspectiva, no necesariamente serás visto de esa forma en redes sociales.

“En estos tiempos parece que la autoridad moral recae en quien toma el video,  y es un poder que adquiere cualquier persona con la capacidad de hacer viral el extracto de un video”, añade la investigadora.

2. Haz contacto visual, nunca físico

Mantener el contacto visual firme con la otra persona, pero respetuoso, transmite seguridad sin escalar a la violencia.

Siempre hay que evitar empujones o señas obscenas, ya que eso se interpretará como una agresión.

Gutiérrez Rentería recuerda que en universidades de Estados Unidos se establece un círculo imaginario de espacio entre maestros y alumnos que no se puede cruzar, pues se considera una forma de agresión.

“Hoy tenemos que tomar ese tipo de medidas: el círculo psicológico o círculo visual que nos permita mantener distancia con personas desconocidas”, agrega.

Los expertos sugieren evitar gestos agresivos, como dedos señalando o ceño fruncido exagerado, relajar los hombros y mantener las manos visibles, ademas de no invadir el espacio personal del otro.

3. Graba si te sientes vulnerable

Aunque pueda parecer contradictorio, grabar con tu celular puede protegerte si eres víctima de una agresión o abuso.

La especialista asegura que grabar con tu propio dispositivo móvil, para tener tu propia versión visual de los hechos, podría ayudarte en estos casos. Pero eso sí, es importante tratar de que los ánimos no sigan escalando.

“Somos vulnerables, porque podemos efectivamente caer en manos de cualquier persona y ser objeto de manipulación”, explica la académica.

4. Evita palabras discriminatorias o insultos

Usar lenguaje ofensivo puede convertirte en tendencia de inmediato y acabar con tu reputación personal y quizá hasta laboral.

Proferir epítetos discriminatorios no solo es moralmente reprobable, sino que puede derivar en una denuncia formal ante Conapred, que usualmente sanciona con acciones reparatorias como disculpas o trabajo comunitario.

En algunos estados, las penas pueden llegar hasta 4 años de cárcel si el acto ocurre en un contexto de autoridad, como por ejemplo, contra policías, personal médico o maestros.

5. Retírate si puedes

Abandonar un conflicto no es sinónimo de derrota, sino de inteligencia emocional.

”Si te sientes vulnerable, mejor retírate”, sugiere Gutiérrez Rentería. “Mi recomendación es ser muy prudente”.

En caso de no haber alguna situación por resolver, como un incidente vial con daños, por ejemplo, lo mejor será irse.

En un conflicto, especialmente en espacios públicos o con cámaras grabando, cada palabra o gesto extra aumenta el riesgo de que la interacción se deforme o se use fuera de contexto.

Los expertos sugieren usar una frase de cierre , como “no continuaré con esta discusión”, caminar con paso firme pero nunca correr -porque parecerá que vas huyendo- y no voltear a ver atrás.

Sí, sí te pueden grabar en público

Muchas personas piensan que necesitan dar su autorización para ser grabados en público. Error.

El derecho a grabar, ya sea imagen, audio o video, está protegido bajo el derecho a la libertad de expresión y acceso a la información del artículo 6 Constitucional.

La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) ha señalado que en espacios públicos no se puede invocar el mismo nivel de privacidad que en espacios privados.

“La protección de la vida privada no se extiende a las acciones que se realizan voluntariamente en lugares públicos, donde las personas no pueden esperar razonablemente privacidad”, se establece en la Tesis 1a. CXCVIII/2012 (10a).

Esto significa que si una persona está en la calle, en un parque, en una manifestación o en cualquier espacio abierto al público, puede ser grabada sin su consentimiento, mientras no se haga un uso ilícito o malicioso del material.

Sin embargo, Gutiérrez Rentería advierte que aún cuando el video sea grabado en el interior de un espacio privado, sin autorización, esto no parece importar a aquellos que suben estos videos a redes sociales.

“Es ilegal que estés en la oficina grabando a tu jefe o en el salón de clase a tu maestro, eso está la ley, pero desafortunadamente de aquí a que se aplica la ley el daño ya se causó”, explica.

Solo se considera ilegal si la grabación ocurre en espacios privados sin autorización, se capta audio o imagen íntima sin consentimiento (artículo 183 bis del Código Penal Federal), el video se difunde con fines maliciosos o comerciales, afectando tu honor o vida privada o se incurre en violencia digital, especialmente si afecta a menores o mujeres (Ley Olimpia).

¿Qué hacer si ya te grabaron?

Te agarraron en tus cinco minutos y te grabaron en una discusión ¿qué puedes hacer? Gutiérrez Rentería sugiere tres puntos primordiales.

•          NO RESPONDAS SIN ASESORÍA. Una disculpa mal asesorada puede empeorar y hacer más grande el problema. Nunca hay que responder al calor del conflicto.

•          BUSCA ASESORÍA LEGAL.  Contacta a tu abogado si el video daña tu imagen o circula con calumnias. Él te podrá decir cómo proceder. En algunos casos, puedes solicitar su retiro en plataformas como Facebook o YouTube, mediante su política de privacidad.

•          BRINDA TU VERSIÓN. Comunica de forma prudente aportando datos, horas y fechas precisas, en medios o redes propias pero solo si el problema escala. Existen expertos en crisis mediáticas que te pueden dar una estrategia sobre cómo gestionar estos conflictos.

“También hay que saber que lo viral es como la espuma: aparece y desaparece, y ante la híper abundancia de información y de contenidos que existen, si ante una situación nos vemos una situación de agresión, es mejor no responder, tomar distancia y dejar que la espuma baje por sí sola. No entrar en el juego de responder o reaccionar de forma viral porque entonces ahí estamos haciendo que burbuja crezca”, aconseja Gutiérrez Rentería.

En tiempos donde una cámara siempre está cerca, el autocontrol no es solo una virtud, sino una defensa reputacional. No siempre puedes controlar lo que otros publican, pero sí puedes controlar tu reacción. Y eso puede marcar la diferencia entre ser recordado como un ejemplo… o como un “Lord” o una “Lady”.