
30 Sep El negocio de hacerbien las cosas
¿Por qué unas compañías prosperan y otras apenas sobreviven, aun en mercados llenos de oportunidades? La respuesta puede estar en un factor simple y poderoso: la calidad.
René Freudenberg, presidente del Instituto para el Fomento a la Calidad, asegura que cuando una empresa mejora sus procesos, las utilidades pueden crecer hasta 10%.
Pero no basta con buenas intenciones. “Se requieren metodologías que guíen a las organizaciones paso a paso para cumplir sus metas”, advierte Salvador Villalobos, presidente ejecutivo del Consejo de la Comunicación.
Jalisco, tierra fértil para la calidad
Al considerar que una de las principales herramientas de transformación es el Premio Nacional de Calidad, que en 2025 se relanzó en Jalisco para abrir la puerta a más pequeñas y medianas empresas, ambos directivos y organismos empresariales del estado, convocaron a compañías jaliscienses -grandes y pequeñas- a sumarse a esta dinámica.
Con 300 mil unidades económicas, de las cuales más del 90% son Pymes, Villalobos subraya que hay potencial en el sector productivo de esta entidad y es importante fortalecerlo.
Un total de 10 empresas de Jalisco han obtenido desde 1991 el galardón nacional, entre ellas Arca Continental, Urrea, Hospital Country 2000, Tequila Sauza, Cuervo, Qualtop, Jaibil e IBM, pero hace falta que más Pymes se involucren en procesos de mejora.
Atreverse a competir
Más que un trofeo, el Premio Nacional de Calidad es un ejercicio de introspección empresarial. “Es como un espejo que muestra lo que haces bien y lo que no”, explica Ana Aceves, directora del Instituto para el Fomento a la Calidad.
Participar implica redactar la narrativa de la compañía y contar con un equipo de expertos que acompañan el diagnóstico. El resultado siempre permite detectar áreas de oportunidad que se traducen en crecimiento, agrega.
El poder oculto de las empresas
En tiempos de incertidumbre y polarización, las empresas tienen un papel fundamental:
“Las crisis son una oportunidad para aumentar la creatividad y la innovación, volviendo las cadenas de valor más resistentes e impulsando la producción nacional para depender menos del extranjero”, indica Freudenberg.
En opinión de los expertos, hoy el mayor reto es captar la confianza de los consumidores y actualmente México es uno de los países de América Latina más exigentes con el comportamientos de las corporaciones.
El informe de Responsabilidad Social Corporativa en América Latina, señala que más de la mitad de los mexicanos admite que siente presión de su círculo social para tener hábitos de consumo “éticos”.
“Es el consumidor quien se encarga de validar el cumplimiento del aporte social de las organizaciones”, resalta Freudenberg.
Al ser parte del Global Excellence Council (GEC), México se alinea con los estándares de calidad globales, lo que refuerza la importancia de la legitimidad y la responsabilidad social. Es por eso que las empresas deben cuidar estos indicadores, concluye.




