
30 Sep El peso mexicano se apreció a niveles no vistos en 14 meses
Por segundo mes consecutivo, el peso mexicano se apreció frente al dólar. La moneda nacional subió 1.85% ante el dólar estadounidense durante septiembre. De hecho, llegó a cotizar hasta en 18.30 unidades, nivel no visto desde julio del 2024, ante una debilidad global del dólar estadounidense. El índice dólar, un indicador que mide la variación del valor del dólar estadounidense frente a una cesta de monedas, cerró en 97.814 unidades, prácticamente sin cambios respecto al mes anterior, cotizó hasta en el mínimo de 96.218 unidades, nivel no visto desde febrero del 2022.
A grandes rasgos, la debilidad de los últimos meses del dólar, que ha beneficiado al peso, se debe a los posibles recortes en la política monetaria estadounidense, temores por la independencia de la Reserva Federal, dudas por un posible cierre de las actividades esenciales de Estados Unidos, así como por las afectaciones sobre las tarifas arancelarias que implementó su presidente Donald Trump.
Previamente, se esperaban que la Reserva Federal solamente realizaría dos recortes en lo quedaba del 2025, pero después de una serie de débiles datos del sector laboral, ese pronostico aumentó a tres. De acuerdo con la agencia ADP, que mide la creación de empleos privados, en agosto se crearon solamente 54,000 puestos laborales, inferior a lo previsto. Las solicitudes de seguro por desempleo se aceleraron durante la primera semana de septiembre por encima del promedio, la mayor lectura semanal en casi 4 años. La tasa de desempleo aumentó a 4.3% y únicamente se crearon 22,000 puestos laborales en agosto, muy inferior a los 75,000 proyectados; también se ajustó a la baja el dato de junio. Además, la Oficina de Estadísticas Laborales anunció una revisión a las nóminas no agrícolas de abril del 2024 y marzo del 2025. El resultado fue peor de lo estimado, ya que en dicho periodo se crearon 911,000 empleos menos de lo publicado, los analistas esperaban un ajuste negativo de 682,000 puestos.
Tras la difusión de la información anterior, la Fed tuvo que recortar su tasa de referencia en 25 puntos base el pasado 17 de septiembre para ubicarla en un rango de 4.00-4.25%. Además, confirmaron algo que el mercado ya venia proyectando: tres recortes hacia fin de año. Ahora, se prevé que la política monetaria estadounidense se ubique en 3.50-3.75% al cierre del año.
Para algunos analistas, la independencia de la Reserva Federal esta en juego. Por un lado, Trump nominó a Stephen Miran, presidente del Consejo de Asesores Económicos de la Casa Blanca, para sustituir a la gobernadora Adriana Kugler (quien renunció a su cargo). Los legisladores avalaron la nominación solo unos días antes de la reunión de política monetaria del banco central. Miran fue el único que votó a favor de un recorte de 50 puntos básicos. Y proyectó recortes más agresivos en lo que queda del año para ubicar su proyección a 2.75-3.00%. Posteriormente, Miran declaró que el deseo del presidente Trump de una tasa de interés más baja no influyó en su decisión; aunque para el mercado si hay un nivel de influencia.
La jueza de distrito, Jia Cobb, declaró que la decisión de Trump de despedir a la gobernadora de la Fed, Lisa Cook, por un posible fraude fiscal violó la ley y que Cook deberá de permanecer en el banco central por lo menos hasta que la Suprema Corte dicte otra sentencia, por lo que la aún gobernadora participó en la reunión de política monetaria de septiembre. La Administración ya solicitó a la Suprema Corte que permita a Trump despedir a Cook. Un grupo bipartidista de exsecretarios del Tesoro, ex presidentes de la Reserva Federal y expertos solicitaron al Tribunal Supremo que no permita dicha acción, pues se erosionaría la confianza de la opinión pública sobre la independencia de Fed y pondría en peligro la credibilidad y eficacia de las decisiones de política monetaria.
Nuevamente existe un desacuerdo entre demócratas y republicanos sobre un proyecto de ley de gasto provisional que podrían llevar a un cierre temporal de operaciones no esenciales del gobierno estadounidense a partir del 1 de octubre. Los demócratas exigen un aumento en el gasto de atención médica mientras que los republicanos se oponen y proponen un proyecto de ley simple para mantener las operaciones hasta el 21 de noviembre. La última vez que ocurrió un shutdown, o cierre del gobierno, fue del 22 de diciembre de 2018 al 25 de enero del 2019 justo bajó la primera administración de Donald Trump.
Actualmente, Estados Unidos aplica aranceles a una serie de productos que ingresan a su país, aunque estos varían según el país de origen. Pero aún quedan dos temas sobre la mesa: China y Canadá-México, naciones con quien sostiene los mayores déficits comerciales. En ambos casos, las negociaciones continúan, pero hasta el momento no se ha dado a conocer los avances logrados con las autoridades asiáticas o con las naciones norteamericanas. En el caso de China, se debe lograr un acuerdo antes del 10 de noviembre y en el caso de Canadá y México la fecha es el 1 de noviembre. En caso de no lograr un acuerdo, o una nueva prórroga, Estados Unidos le cobraría aranceles generales a China y a México del 30% y del 35% en el caso de productos canadienses.
De acuerdo con la encuesta trienal sobre el mercado de divisas realizado por el Banco de Pagos Internacionales, el volumen operado del peso mexicano aumentó un 35%, respecto a la encuesta realizada hace 3 años, alcanzando un promedio de operación diario de alrededor de 153,000 millones de dólares; a nivel local solamente se alcanzó una operación de alrededor de 28,000 millones de dólares. Gracias a ello. el peso mexicano pasó del lugar 16 al lugar 14 como la moneda más operada en el mundo, por debajo de las monedas emergentes de China e India. El primer lugar lo preservó el dólar estadounidense. Los siguientes lugares, sin cambios, fueron para el euro, el yen japonés, la libra esterlina y el renminbi chino. A lo largo del mes, la monedas que lograron la mayor fortaleza ante el dólar estadounidense a nivel global fueron el real brasileño y el rand sudafricano, al apreciarse un 2.21% y 2.01%, respectivamente. El tercer puesto fue para el peso mexicano, quien estuvo seguido por el dólar australiano, el dólar taiwanés y el franco suizo; el euro solamente se apreció 0.20%. En sentido contrario, el dólar neozelandés perdió 1.80% ante el dólar estadounidense, mientras que el dólar canadiense bajó 1.21%, el won coreano retrocedió 0.74% y la libra esterlina bajó 0.73%.




