El SAT aprieta, pero el PIB de México afloja

El SAT aprieta, pero el PIB de México afloja

El gobierno federal decidió incrementar la recaudación tributaria a doble dígito durante 2026, frente a una economía mexicana prácticamente estancada. Esto representa un peso extra para empresas y consumidores, señala Alberto Tapia Venegas, asesor fiscal de la Cámara de Comercio de Guadalajara.

Mientras el Producto Interno Bruto (PIB) de México en 2025 estuvo por debajo del rango de 1.8 a 2 por ciento previsto originalmente y, según datos preliminares habría cerrado el año en 0.3%, la autoridad hacendaria busca actualmente elevar 10.2% sus ingresos fiscales.

Este contraste entre una economía con bajo dinamismo y una mayor presión recaudatoria no pasa desapercibido para especialistas fiscales y contribuyentes que observan un escenario complicado.

Crecimiento bajo, metas altas

Desde la perspectiva económica, la lógica de la recaudación suele estar ligada al crecimiento. Cuando la economía se expande, aumentan el consumo, las utilidades empresariales y el empleo, lo que se traduce en mayores ingresos tributarios. Sin embargo, el escenario actual rompe con ese patrón.

Para Tapia Venegas, la expectativa recaudatoria del gobierno anticipa más auditorías, con un uso más intensivo de revisiones electrónicas y presenciales para alcanzar los objetivos del presupuesto público.

Incentivos para regularizar

La reforma fiscal de 2026, que incluye cerca de 300 páginas de nuevas disposiciones, refuerza esta tendencia al ampliar los supuestos de revisión y endurecer las sanciones por incumplimiento, especialmente en materia de comprobantes fiscales digitales (CFDI).

No todo el énfasis está puesto en la sanción. La reforma también contempla mecanismos de regularización para contribuyentes con adeudos fiscales. Uno de los cambios más relevantes es la ampliación del beneficio de condonación de multas, recargos y gastos de ejecución.

Antes, este esquema aplicaba únicamente para contribuyentes con ingresos anuales de hasta 35 millones de pesos. Con la nueva disposición, el límite se eleva hasta 300 millones de pesos, lo que abre la puerta a que un mayor número de empresas pueda ponerse al corriente.

Ojo a negocios por internet

Uno de los cambios más visibles para pequeños y medianos contribuyentes está en el comercio digital.

Empresas como Amazon, Mercado Libre, Uber o Didi estarán obligadas a homologar las retenciones de Impuesto Sobre la Renta (ISR) e Impuesto al Valor agregado (IVA) de personas físicas y morales.

Además, deberán permitir acceso permanente y en tiempo real a la información de sus operaciones para verificar el cumplimiento de las obligaciones fiscales de los usuarios.

Apretón a ahorradores, apoyo a inversores

Otro componente de la estrategia fiscal es el programa de repatriación de capitales que contrasta con la presión para los ahorradores, pues a los primeros se les estará incentivando mientras los segundos verán disminuir sus rendimientos.

Por un lado, el beneficio fiscal permitirá a individuos y empresas traer de vuelta recursos mantenidos en el extranjero desde 2005, pagando una tasa preferencial de 15 por ciento de ISR. El incentivo está condicionado a que los fondos se inviertan en México durante al menos tres años, en sectores productivos, infraestructura o proyectos del llamado Plan México.

En tanto que el ISR en inversiones tendrá un aumento, ya que la retención sobre los intereses generados en el sistema financiero pasa de 0.50% a 0.90%. Esto significa que el interés real pagado en instrumentos como CETES, bajaría de 3.68% en 2025 a 2.60% en 2026, al descontar la inflación estimada en 3% y una tasa de interés promedio de 6.5%.

Según Hacienda, ampliar la recaudación permitirá fomentar la inversión interna y fortalecer la economía nacional.

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