
01 May Jóvenes dan la batalla en el campo de la innovación
Con un ejército de casi 300 mil estudiantes en el nivel de educación superior de universidades y centros tecnológicos, las aulas sirven como laboratorio de nuevas ideas.
No es solo teoría escrita en cuadernos, es la realidad que se siente en los pasillos de las universidades, donde la urgencia por salvar el planeta y la pasión por la tecnología se mezclan.
Lo que está pasando en Jalisco es una muestra de que el ingenio mexicano está más vivo que nunca. Hoy tenemos varios estudiantes del estado, convirtiendo el “no se puede” en prototipos que dan la vuelta al mundo. Aquí algunos ejemplos:
Del campo a las pasarelas
Cinco estudiantes universitarias de Jalisco decidieron que los desechos del campo no debían terminar en la basura y mediante un trabajo colaborativo, alumnas del ITESO y de la Universidad de Guadalajara, decidieron accionar.
Azul Sumano de la carrera en Ingeniería en Biotecnología, Hannya Ramírez de Ciencias de la Comunicación, Pamela Vargas de Ingeniería Ambiental y Tecnologías Sustentables, Ana Iñiguez de Comercio y Negocios Globales y Keila Cardona de la licenciatura en Ingeniería de Negocios pusieron la mirada en el jitomate, un cultivo donde Jalisco ocupa el cuarto lugar nacional.
Ellas se dieron cuenta de que, al terminar la cosecha, quedan toneladas de hojas y restos que solo generan contaminación ambiental, gases efecto invernadero y gastos para los productores.
Así nació “Trash to Treasure”. Este equipo de mujeres combinó sus conocimientos para crear un biomaterial a partir de los residuos. Lo que antes era basura, ahora es una tela muy parecida al cuero para producir prendas, pero sin crueldad animal y totalmente amigable con el medio ambiente.
El impacto fue tan fuerte que ganaron un reconocimiento nacional en el concurso Enactus 2025. Su idea no se queda aquí; ya tienen la maleta lista para llevar su proyecto a Suiza y entrar a incubadoras de negocios. Es la prueba de que la moda y la agricultura pueden hablar el mismo idioma si el ingenio las une.
Electricidad y sueños sobre ruedas
En otro lado de la Zona Metropolitana de Guadalajara, dentro del Tec de Monterrey, el ruido de los motores de combustión es cosa del pasado. Allí, el equipo ELYOS Racing Team, formado por más de 30 estudiantes, trabaja día y noche en un vehículo eléctrico llamado “Orión”.
No buscan velocidad extrema, sino eficiencia pura. Su interés es recorrer la mayor distancia posible usando el mínimo de energía.
Este prototipo es la cuarta versión que desarrollan desde 2023. En abril llegaron a Indianápolis y compitieron contra más de 100 universidades de todo el continente en la Shell Eco-marathon 2026. Es una de las competencias de innovación y movilidad más importantes del planeta, donde estos jóvenes enarbolaron la bandera de México.
Para ellos, el reto no es solo ganar una medalla. Se trata de demostrar que en Jalisco se está creando la tecnología que moverá a las ciudades del mañana. “Orión” es más que un coche; es el resultado de cientos de horas de pruebas, errores y una terquedad brillante por alcanzar la sustentabilidad.
Ciencia que cambia vidas
Pero la innovación no sirve de nada si se queda encerrada en un garaje de lujo. Los integrantes del equipo ELYOS saben que el conocimiento debe compartirse. Por eso, se van a la comunidad de Tesistán para dar clases de inglés y talleres de ingeniería a niños de primaria. Quieren que los más pequeños también sueñen con construir autos eléctricos algún día.
Incluso están trabajando en el nuevo Centro Comunitario Solar en Zapopan, un lugar llamado Portal Tec. Ahí ayudan a reducir la brecha digital, enseñando a quienes no tienen acceso fácil a la tecnología.
Su asesora, la profesora Ana Esquivel, lo dice claro: esto no es solo un proyecto escolar, es preparación para resolver problemas del mundo real.




