
01 Sep Jóvenes emprendedores: motor para la economía
Jorge Alberto Serna Martínez
Presidente de Red Nacional México Emprende
En México, 20 millones de jóvenes entre 18 y 29 años representan un enorme potencial económico. Sin embargo, casi 1 de cada 10 está desempleado y 45 % trabaja en la informalidad.
Para este sector de la población que busca un mejor lugar en el mundo laboral, “es importante emprender desde antes de salir de la universidad”, asegura Jorge Serna Martínez, presidente de la Red Nacional México Emprende y autor del libro ¿Y si Jesucristo fuera empresario?.
En el marco del panel: “Juventudes y empleabilidad” del Consejo de la Comunicación, el experto presentó datos, consejos y advertencias para que los jóvenes transformen sus ideas en negocios que no solo les den ingresos, sino que generen empleos y fortalezcan la economía del país.
¿Por qué vale la pena emprender?
Emprender para los jóvenes no es solo una opción, es una necesidad y una oportunidad de oro. Actualmente, la tasa de desocupación juvenil es del 9.5%, una cifra que supera el promedio nacional.
Además, alrededor de 3.5 millones de jóvenes en edad de trabajar se encuentran en la informalidad, sin acceso a prestaciones ni seguridad social, indica el representante de México Emprende.
El emprendimiento ofrece una vía de escape y un motor de desarrollo, pues 8 de cada 10 empleos en el país nacen de proyectos emprendedores, sumando más de cinco millones de iniciativas que contribuyen con el 54 % del Producto Interno Bruto (PIB), enfatiza.
“El sentimiento de triunfo cuando tenemos un sueño y buscamos hacerlo realidad es algo que estimula la autoestima”, comenta Serna, destacando el impacto emocional y social del emprendimiento.
¿Qué sucede con los emprendedores jóvenes?
El camino del emprendedor está lleno de desafíos, y contar con un buen acompañamiento puede ser la diferencia entre el éxito y el fracaso. La Red México Emprende se enfoca en “tomar de la mano” a quienes deciden emprender para asegurar la supervivencia de sus negocios, indica Jorge Serna.
El apoyo y la mentoría no solo rescatan a personas del desempleo, sino que también las capacitan para convertirse en generadores de nuevas oportunidades.
Un negocio juvenil, en su primer año, puede crear en promedio de 2 a 5 fuentes de trabajo. Además, las MiPyMEs, que constituyen el 99.8% de las empresas en México, aportan el 54% del PIB y generan el 78% del empleo formal.
Sectores como las industrias creativas, donde muchos jóvenes están incursionando, contribuyen con el 7.7% del PIB nacional y más de 1.5 millones de empleos.
¿Cuál es el potencial del emprendimiento en México?
Las estadísticas indican que 7 de cada 10 emprendimientos mueren en el primer año y dos de cada tres en el segundo.
“En el mundo de los negocios hablamos de una curva de aprendizaje necesaria de al menos tres años. Una vez que sobrepasa ese periodo, significa que la empresa ya tiene posibilidad de comenzar una etapa de crecimiento”, refiere Serna Martínez.
Pero hay un dato que revela el difícil panorama para el emprendedor, y es que solo el 20% de los jóvenes recibe acompañamiento al iniciar su negocio, lo que destaca la necesidad de fortalecer las políticas públicas de apoyo.
¿Por qué fracasan tantos negocios?
Los problemas que rodean el mundo del emprendimiento rara vez se deben a una sola causa. Según Jorge Serna, no basta con tener un excelente producto o servicio; el emprendedor debe desarrollar habilidades blandas, entre ellas una comunicación efectiva, para entender al consumidor.
“Un mal carácter que impida una comunicación efectiva con los clientes” o la falta de una “estrategia de ventas” son factores críticos y la capacitación constante es fundamental.
Otro error común es la mala gestión administrativa. Serna aconseja invertir sin excesos para arrancar el negocio con un “colchón financiero” mientras llegan los clientes.
“De fama no se vive”, sentencia, refiriéndose a quienes priorizan el gasto en imagen con oficinas de lujo o buscando “likes” con campañas en redes sociales, antes que las ventas efectivas.
¿Cómo lograr un emprendimiento ganador?
La clave reside en una planificación meticulosa y una visión clara. Cuando surge la idea debes saber “cuál es tu misión”, “a dónde quieres llegar en uno ó cinco años”, y cómo lograrlo mediante un plan estratégico por escrito.
Es crucial entender que, al iniciar, “ni tus amigos van a comprar tu producto o servicio”, por lo que la estrategia es indispensable. El plan “A” no puede ser solo la fe; es fundamental contar con un “plan B” para afrontar los imprevistos y estar preparado si las cosas no salen como se espera, concluye Serna.




