La nueva cara del acoso digital

La nueva cara del acoso digital

México enfrenta un rezago preocupante en la regulación de la publicidad digital.

El estudio: “Vigilancia a consumidores digitales”, elaborado por dos organizaciones civiles: Tec-Check y el Poder del Consumidor, revela la forma en que las plataformas recopilan y comercializan datos personales para influir en las decisiones de consumo.

El informe advierte que niñas, niños y adolescentes son tratados como adultos en entornos digitales, expuestos a campañas que pueden afectar su desarrollo. “La publicidad digital no sólo informa. También puede aprovechar momentos de vulnerabilidad, reforzar estereotipos, discriminar y manipular decisiones”, señala Fiorentina García Miramón, directora ejecutiva de Tec-Check.

No son solo YouTube, Instagram o TikTok, hay nuevas tecnologías basadas en Inteligencia Artificial que pueden detectar patrones de ansiedad o inseguridad para dirigir anuncios. Mientras que detrás de cada clic hay algoritmos que definen qué vemos y qué debemos consumir.

El estudio subraya que esta vigilancia no es una práctica aislada, sino un modelo de negocio global, que mueve miles de millones de dólares y opera prácticamente sin control en México.

Casos que encendieron alarmas

Los casos de filtración han demostrado cómo las tecnológicas utilizan la información más íntima con fines comerciales o electorales. Los antecedentes internacionales muestran el costo de la falta de regulación:

En 2018, el caso Cambridge Analytica expuso los datos de 87 millones de usuarios de Facebook con fines políticos. Entre 2015 y 2018, Google+ filtró la información de 500 mil personas, y entre 2021 y 2025, la app Flo permitió a Meta y Google acceder ilegalmente a los datos menstruales de millones de mujeres para fines publicitarios, sin su consentimiento.

Estos son solo algunos de los varios ejemplos que han atentado contra la privacidad y que recibieron sanciones en países donde sí hay regulación.

En México falta supervisión

El estudio documenta casos locales, como el uso de reconocimiento facial en tiendas Walmart Express. Esta tecnología analiza las emociones de los clientes mientras buscan precios en los verificadores digitales.

Los  nuevos dispositivos también permiten revisar la disponibilidad y características de los productos, pero al mismo tiempo registran las reacciones del consumidor. Esa información se entrega a los proveedores para mejorar sus campañas de marketing, sin que los usuarios lo sepan.

“En México no hemos hecho nada”, lamenta García Miramón y mientras otros países debaten sobre la protección de datos, aquí “la ley, las autoridades y la sociedad civil no han respondido de manera suficiente”, comenta.

En otras regiones, los consumidores pueden decidir si sus datos se utilizan para entrenar modelos de inteligencia artificial. En México, esa opción no existe. “Necesitamos empezar a discutir el tema y exigir rendición de cuentas sobre la privacidad”, añade la directiva.

Grupos vulnerables

De acuerdo con Paulina Magaña Carvajal, nutrióloga y especialista en salud pública, en 2023 la publicidad digital representó el 59% de toda la inversión en México, superando ampliamente a los medios tradicionales como radio y televisión, que apenas suman 21 por ciento.

La experta advierte que los menores son los más expuestos: los sitios y aplicaciones dirigidos a la infancia contienen un mayor número de rastreadores, y algunos incluso muestran anuncios sobre pérdida de peso o citas en línea.

Con las niñas y los niños, la publicidad de productos ultra procesados es especialmente agresiva y está utilizando cada vez más IA para fomentar el consumo.

El estudio concluye que cuando los algoritmos perfilan a los consumidores, no sólo se vulnera la privacidad, sino también la libertad de elección.

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