
03 Dic Mejora Jalisco su calificación… y esto debes saber
En octubre corrió la noticia: Fitch Ratings elevó la calificación de Jalisco a “AAA (mex)”, la más alta posible que un estado puede recibir de una agencia calificadora.
¿Qué significa esto? Que el Estado es considerado por los analistas como muy confiable financieramente, con bajo riesgo de impago, así como una gestión responsable de su deuda y presupuesto.
“Fitch Ratings subió la calificación nacional de largo plazo de AAA(mex)’ a AA(mex), La Perspectiva se modificó de Positiva a Estable. La mejora en la calificación se basa en márgenes operativos sólidos desde 2022 hasta junio de 2025, y en la expectativa de que se mantengan de 2025 a 2029”, se lee en el documento revelado el 22 de octubre.
La agencia de calificación crediticia internacional destacó varios aspectos positivos de nuestro estado, que lo colocan en el nivel más alto de calidad crediticia entre las entidades federativas.
¿Qué evaluó Fitch para mejorar de calificación?
Fitch evalúa una serie de factores: el perfil de ingresos y gastos, nivel de endeudamiento, liquidez, gestión de pasivos, la previsibilidad de sus recursos y la disciplina presupuestaria, entre otros. Vale la pena hacer un recuento de estos aspectos.
Márgenes operativos consolidados: Fitch aseguró que Jalisco ha logrado “márgenes operativos sólidos consolidados” durante el periodo 2022 hasta junio de 2025, lo cual aporta una base estable para su evaluación.
De acuerdo con diversos analistas, estos márgenes operativos se calculan en torno al 14 por ciento, mucho mejor que la media nacional. Esto significa que los ingresos recurrentes del estado (antes de endeudamiento o partidas extraordinarias) exceden los gastos operativos en una proporción amplia, lo que reduce el riesgo de desbalance.
Reestructura de deuda y perfil de vencimientos: Fitch también recordó que durante 2025, Jalisco llevó a cabo una reestructura de su deuda pública, mejorando el perfil de vencimientos, es decir, alargando plazos o desplazando cargas hacia adelante, y reduciendo su costo financiero.
De acuerdo con Fitch, la cobertura del servicio de deuda (CRSD, métrica que mide cuántas veces el Estado puede cubrir su servicio de deuda con su flujo operativo) mejoró “un mínimo de 3.8 veces respecto a las 1.9 veces anteriores”.
En suma, una menor presión por pagar deuda en los próximos años y un costo más bajo de financiamiento reducen el riesgo para los inversionistas y para la propia entidad.
Incremento de la recaudación local y dinamismo económico: La agencia destaca un “incremento sostenido en la recaudación local” y un “buen dinamismo económico” como parte del perfil crediticio de Jalisco. Aunque no detalla en su comunicado los números específicos de la recaudación, medios especializados refieren que los ingresos propios crecieron 19.2 % entre junio de 2024 y el mismo mes del 2025.
Liquidez reforzada: Otro factor favorecido es la liquidez, pues Jalisco alcanzó un nivel de 24 mil 437 millones de pesos, lo que representa el doble de lo registrado el año anterior. Esto significa que hay recursos disponibles para atender las obligaciones inmediatas, incluso en escenarios adversos, lo que reduce el riesgo de incumplimiento.
Disciplina del gasto y prudencia fiscal: La nota de Fitch y diversos reportes periodísticos señalan que el estado ha ejercido una política de contención del gasto, evitado endeudamientos de corto plazo, y manteniendo una trayectoria presupuestal ordenada. Es decir, no solo se trata de aumentar ingresos, sino de controlar los gastos y la estructura del pasivo.
Perspectiva estable: Al elevar la calificación, Fitch cambió la perspectiva a “Estable”, señalando que los fundamentos actuales permiten ver un escenario de mediano plazo benigno, pero con la exigencia de que se mantengan las prácticas financieras sólidas.
¿Y esto en qué me beneficia?
Estos aspectos afectan la vida diaria de los jaliscienses y brindan múltiples oportunidades. El Estado está manejando sus recursos efectivamente y esto genera confianza, empleos e inversión ¿Por qué es positivo? Aquí cinco puntos para tomar en cuenta.
1. Más inversión, más empleos. Un Estado con alta calificación de una calificadora prestigiada como Fitch genera una mayor confianza en inversionistas nacionales y extranjeros, lo que de traduce en más proyectos productivos, más empleo y mayor derrama económica. Para las familias jaliscienses, esto debe significar más oportunidades de empleo, mejores salarios y un entorno más próspero.
2. Mejor infraestructura y servicios. Un gobierno con finanzas sanas puede destinar más recursos a obras públicas, educación, salud, transporte y seguridad, sin endeudarse de más. Todo esto al final se debe traducir en más obras y mejores servicios.
3. Menor presión fiscal. Si el Estado tiene una buena calificación, podría acceder a créditos con tasas de interés más bajas en un futuro. Esto reduce el costo de la deuda pública y evita que se requieran más impuestos o recortes en servicios.
4. Estabilidad económica local. Cuando un estado es sólido financieramente, hay menos inflación local, mayor confianza en el gasto y un entorno de negocios más estable para emprendedores y pymes.
5. Orgullo local. Solo pocos estados en México alcanzan la calificación AAA. Para un jalisciense, esto debe representar que el estado está siendo ejemplo de responsabilidad, disciplina financiera y progreso económico, algo que refuerza la identidad y reputación como potencia regional.
No hay que olvidar que hay más de cuatro millones de personas económicamente activas en el Estado, lo que lo convierte en el tercer mayor mercado de inversión en México.
El ascenso de Jalisco a la calificación “AAA(mex)” por Fitch es un logro que debe interpretarse con alegría, pero también con cautela: es una señal positiva y un reconocimiento de que se han logrado avances importantes en sus finanzas públicas.
Sin embargo, también conlleva una expectativa de que dicho nivel se mantenga en el mediano y largo plazo. Como la propia agencia advirtió, la perspectiva es “Estable”, lo que implica que los fundamentos deben sostenerse —crecimiento de ingresos, prudencia del gasto, control de deuda— para no retroceder.
De tal forma que el verdadero reto será no sólo alcanzar el grado “AAA”, sino conservarlo.




