
02 Ene Menos trámites en 2026 impulsarían el nearshoring
Ana Moreno González
Coordinadora de Competencia
y Regulación de México Evalúa
El nearshoring continúa siendo un apoyo para la economía en México, en especial en estados estratégicos como Jalisco, que siguen en el radar de los inversionistas globales.
Sin embargo, para lograr que este impulso se convierta en crecimiento sostenido, se requiere eliminar trabas administrativas y regulatorias, advierte Ana Moreno González, coordinadora del programa de Competencia y Regulación del centro de análisis México Evalúa.
En entrevista, Moreno habla sobre los problemas de regulación en territorio mexicano relacionados con el fenómeno de la relocalización de empresas y cadenas de suministro hacia Norteamérica, así como de las condiciones necesarias para revitalizar las inversiones durante el 2026.
Sus datos forman parte del estudio denominado: “¡A romper barreras! Cómo detonar la inversión en México”, que incluyó varios estados del país y en el caso de Jalisco analizó la situación de tres municipios: Guadalajara, Zapopan y San Pedro Tlaquepaque.
¿Sigue habiendo nearshoring en México?
“La respuesta es sí, el fenómeno del nearshoring sigue vivo en la economía mexicana. Lo vemos en los avisos de inversión y en la percepción de los organismos empresariales”, comenta la experta.
Sin embargo, esa Inversión Extranjera Directa (IED) es principalmente reinversión de utilidades de las multinacionales ya establecidas, no nuevas inversiones. “Éstas vienen cayendo desde 2022 y esto contradice la narrativa oficial”, reconoce.
Hay desconfianza para concretar nuevas inversiones, instalar fábricas y generar nuevos empleos. “Para eso se requieren más garantías y menos incertidumbre”, señala.
¿Cómo le va a Jalisco?
Jalisco es un jugador importante para la economía, ya que aporta poco más del 7% del PIB nacional. Resulta alentador que sus autoridades y las cámaras industriales hayan hecho un ejercicio de autocrítica: “Reconocen que existe una ‘madeja’ de regulaciones locales y municipales que necesita simplificarse para facilitar la vida al sector empresarial”.
Tan solo el costo de oportunidad por esperar la resolución de trámites de apertura de negocios en Jalisco puede alcanzar los tres millones de pesos por empresa, según cálculos basados en metodología de la OCDE, precisa la entrevistada.
Pero el gobierno y las empresas están mapeando los puntos a mejorar para aumentar la competitividad, agrega. Además, el estado tiene ventajas competitivas naturales, como su cercanía con el puerto de Manzanillo, y sus ramas industriales enfocadas en las cadenas de suministro que dependen del T-MEC.
Aquí la simplificación administrativa es la prioridad número uno, junto con la formación de capital humano y la mejora del abasto de energía, que es un gran desafío en el estado, añade Moreno.
¿Qué lugar ocupa Jalisco en simplificación administrativa?
Actualmente, México Evalúa no cuenta con un índice nacional, pero al comparar a Jalisco con entidades de competitividad similar -como Nuevo León, Querétaro o Sonora- es evidente el esfuerzo del estado para mejorar”, sostiene Ana Moreno.
Específicamente, el municipio de Tlaquepaque ha mostrado un avance significativo, pues ha logrado abrir esa “caja negra” de los procesos regulatorios complejos: “Nuestro trabajo ayuda a localizar los cuellos de botella, y Jalisco está sin duda entre los cinco estados con mayor potencial para corregir y agilizar trámites a las empresas”, afirma.
Según el estudio, “Jalisco tiene las condiciones para liderar una transformación regulatoria subnacional que sirva de ejemplo al resto del país”.
¿Cuáles son las perspectivas de inversión para el 2026?
Aunque la nueva inversión es lenta, los planes de reinversión pueden mantenerse en sectores clave como el automotriz, la electrónica y el aeroespacial. El factor determinante para el futuro del estado será la renegociación del T-MEC en 2026, destaca la entrevistada.
“Lo conveniente sería una estrategia proactiva: que el gobierno estatal y las cámaras industriales fortalezcan la relación directa con autoridades, congresistas y líderes industriales en Estados Unidos”.
Otro punto clave es la sustitución de insumos intermedios. “Actualmente se importan muchos productos de China para integrarlos a la cadena trilateral de comercio. Es urgente identificar las alternativas para que esos insumos se produzcan en la zona de Norteamérica, bajo las reglas de origen del tratado comercial, fortaleciendo la cadena de suministro regional”.
En todo esto la simplificación administrativa sera vital, dice Moreno. “Debe verse como un proceso de mejora continua, no como un defecto, pues los gobiernos siempre tendrán que ajustar reglas conforme cambia la tecnología, el clima y la demografía”, concluye.




