
01 Jun Mundial 2026: Estrategias para capitalizar ganancias
Cuando se habla de un Mundial de Futbol, la conversación suele quedarse en la cancha: goles, estadios llenos y un mes de partidos. Pero la Copa del Mundo de 2026 será mucho más que eso.
La próxima edición romperá récords. Durará 39 días y contará con 104 partidos, la cifra más alta en la historia del torneo.
México albergará cerca de 10% de los encuentros -casi igual que Canadá- y Estados Unidos concentrará más de 75% de los partidos.
Para nuestro país, el gasto asociado al evento actuará como un acelerador de consumo, turismo e inversión, según han advertido diversos análisis.
La derrama que viene
Las estimaciones apuntan a que el evento podría inyectar más de 4 mil millones de dólares a la economía mexicana. Casi 1,800 millones estarían vinculados a infraestructura y 2 mil 250 millones provendrían directamente del consumo, mediante 2 principales motores:
El “turismo estadio” con alrededor de 836 mil visitantes que impulsarán hoteles, transporte, restaurantes y entretenimiento.
El consumo interno generado por millones de personas que no asistirán a los estadios y seguirán los partidos desde casas, bares o restaurantes.
“En eventos de esta magnitud, el marcador importa menos de lo que parece. La euforia posterior a un partido, sea que termine en empate o goleada, suele traducirse en más consumo en las ciudades sede”, indica el Economista en Jefe de Deloitte, Daniel Zaga.
Jalisco quiere anotar goles
De acuerdo con pronósticos de diferentes estudios de mercado, el torneo podría añadir 0.14% al crecimiento del PIB nacional en 2026.
En el caso de Jalisco, el impacto esperado sería todavía mayor: un impulso de 0.37% a la economía estatal, indica Javier Kuan, socio Director de Deloitte en Guadalajara.
La proyección para el estado contempla una derrama directa cercana a 400 millones de dólares y la generación de alrededor de 15 mil empleos temporales.
Se sumará también el gasto alrededor del Fan Fest en Plaza Liberación, con una asistencia estimada de medio millón de visitantes nacionales y aproximadamente 280 mil extranjeros que suelen gastar el doble que el visitante local.
Gasto subconsciente
Los Mundiales de Futbol tienen un componente psicológico muy poderoso: el consumo emocional, comenta Zaga.
“Muchas personas incrementan sus compras para participar del ambiente, incluso recurriendo temporalmente al crédito”. Ese fenómeno ha dado origen a lo que analistas llaman “la canasta mundialista”.
Entre los productos con más demanda están:
• Bebidas alcohólicas (60%)
• Equipos de video y audio, especialmente pantallas de gran formato (30%)
• Bebidas no alcohólicas (20%)
• Botanas y snacks (17%)
¿Cómo ser de los ganadores?
El desafío no será únicamente atraer turistas, sino prepararse para una demanda atípica y concentrada en pocas semanas.
Recomendaciones:
1. Anticipar picos de afluencia, especialmente en zonas cercanas a estadios y Fan Fest.
2. Blindar inventarios para no quedarse sin mercancía.
3. Ajustar tarifas y promociones de acuerdo con el comportamiento del mercado.
4. Contar con métodos de pago accesibles, opciones digitales y atención básica en distintos idiomas.
5. Crear experiencias memorables, ya que en otros países sede de Mundiales anteriores, el turismo internacional creció en promedio 26% en los tres años posteriores.




