Se eleva la recaudación pero sigue la informalidad

Se eleva la recaudación pero sigue la informalidad





Carlos R. Villarreal Antelo
Socio Director de Impuestos y Servicios Legales

de Deloitte Oficina Guadalajara

Después de un año récord en 2025 para la Secretaría de Hacienda, México mantiene cifras históricas en recaudación. Tan solo en el primer trimestre de 2026 ingresaron a las arcas federales más de un billón y medio de pesos.

Sin embargo, este músculo recaudatorio del Servicio de Administración Tributaria (SAT) contrasta con un problema estructural que persiste: la economía informal.

El especialista Carlos Villarreal Antelo, socio director de impuestos de la firma consultora Deloitte en Jalisco, explica qué hay detrás de estas cifras y qué señales deben observar los contribuyentes

¿A qué se debe la eficiencia del SAT?

Las cifras indican que los gobiernos de izquierda han sido muy eficientes en la recaudación, aunque Villarreal subraya que este proceso comenzó antes de 2018.

“El SAT lleva casi 10 años digitalizando el cumplimiento de obligaciones fiscales. Hoy la autoridad tiene información prácticamente en tiempo real de las transacciones de los contribuyentes, lo que explica la eficiencia actual”, señala.

En el Informe de Gestión Tributaria, el propio gobierno reconoce que por cada 100 pesos recaudados solo gasta 25 centavos.

“Es un proceso sumamente rentable: prácticamente no se gasta en recaudar porque todo se basa en procesos automatizados y en información ya digitalizada”, añade.

¿Beneficia a la economía una mayor recaudación?

“No necesariamente. Aunque al cumplir con las metas de recaudación, el gobierno genera certidumbre para acreedores, tenedores de bonos y, en general, para los mercados”, indica.

Sin embargo, hay otros factores que pesan igual o más en la percepción económica del país, como el estado de derecho, los problemas de violencia y, especialmente, la seguridad jurídica.

Y aunque el SAT recauda más, lo hace sobre los mismos contribuyentes cautivos, dejando fuera a un amplio sector que no paga. Por ello México sigue en los últimos lugares en esta materia, advierte.

¿Por qué no avanza el cumplimiento fiscal?

México recauda aproximadamente 15% del PIB, frente a un promedio de 34% en países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).

Hay una brecha importante entre lo que recauda el gobierno mexicano y la riqueza que se produce en el país. “No se trata de subir impuestos o tasas, que ya son competitivas, sino de atender la economía informal”, explica Villarreal.

Aunque no existe una cifra única, se estima que la informalidad representa entre 40% y 60% de la economía, lo que refleja el tamaño del reto para la autoridad.

¿Qué cambios pueden afectar a los contribuyentes?

Será hasta septiembre, con la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, cuando sabremos si vienen cambios fiscales. Sin embargo, el especialista advierte algunos focos amarillos:

1. De manera aislada hubo iniciativas que pretendían gravar ingresos por herencias, legados y donaciones -hoy exentos-. “Afortunadamente esa idea no transitó”.

2. Además una Senadora sugirió gravar altos patrimonios. Idea que no avanzó pero encendió alertas.

“Se proponía una tasa de hasta 6% para patrimonios a partir de 100 millones de pesos, de forma gradual. También gravar el patrimonio fuera de la esfera directa del contribuyente, como es el caso de los fideicomisos”.

3. La propuesta también incluía un impuesto de salida para empresas y personas que dejen de ser residentes fiscales en México.

Históricamente no hemos tenido un gravamen director al patrimonio, a pesar de que hubo un Impuesto al Activo -como complemento del Impuesto Sobre la Renta para las empresas- el cual se derogó, recordó el entrevistado.

El experto concluye que este tipo de medidas, en un momento como el que estamos viviendo en donde la economía del país no crece, “sería muy delicado” para los contribuyentes.

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