Tequila: la resaca del boom

Tequila: la resaca del boom

Este mes de septiembre, mientras el país se pinta de verde, blanco y rojo, el tequila intenta mantener razones para brindar en alto. Sigue siendo uno de los grandes orgullos nacionales y una industria que lleva el nombre de México a más de 120 países.

En el primer semestre de 2026, las exportaciones crecieron 3.3% y alcanzaron 214 millones de litros. Sin embargo, detrás de esos buenos resultados aparecen señales de ajuste: la producción cayó 1.7% y las principales firmas tequileras reportaron menores ventas en Estados Unidos y Canadá.

Aunque la demanda mundial de tequila sigue siendo sólida, el boom posterior a la pandemia de 2020 terminó por ser un error mal calculado que aceleró una expansión insostenible para el mercado. Hoy agricultores, distribuidores y empresas sufren las consecuencias de ese exceso de optimismo.

El campo ha sido el más golpeado. Tras años de expansión de las plantaciones, el precio del agave pasó de cerca de 32 pesos por kilo a menos de cinco, -por debajo de su costo de producción-. Al mismo tiempo, empresas como Becle (José Cuervo), Diageo y Brown-Forman resienten la desaceleración de Estados Unidos, destino del 81% de las exportaciones mexicanas.

La lección es clara: antes que producir más, es necesario depender menos de un solo mercado. Diversificar las ventas hacia Europa, Asia y Oceanía será clave para que el tequila mantenga el dinamismo que lo convirtió en uno de los mayores embajadores de México.

En este mes patrio vale la pena brindar por el tequila, pero también por la capacidad de una industria que debe superar nuevos retos.