Una empresa llamada Checo Pérez

Una empresa llamada Checo Pérez

¡Checo Pérez está de regreso!

La noticia es extraordinaria, no sólo porque el piloto mexicano más grande en la historia de la Fórmula 1 está de vuelta a las pistas, sino porque la industria del automovilismo ve con regocijo el retorno de uno de sus negocios más rentables.

El pasado 26 de agosto, Checo fue anunciado como piloto de la naciente escudería Cadillac para la temporada 2026, con un contrato multianual con una duración de dos años con opción para uno más.

El piloto tapatío ha sido trascendental para el desarrollo de este deporte, no solo en México y Latinoamérica, sino también en el resto del mundo.

De acuerdo con medios especializados, como F1OverSteer, desde su llegada a Red Bull en 2021, Checo llevó aproximadamente 130 millones de dólares al equipo en patrocinios hasta el 2024.

Esto lo convierte en uno de los pilotos más rentables de la parrilla, no solo por los resultados entregados cuando cuenta con un auto a modo, sino por los patrocinios que aporta a sus equipos y los millones de fans que lo siguen.

Según el portal MVPindex, su asociación con Red Bull aportó 277 mil dólares en valor de marca tan solo por publicaciones en redes sociales, más la popularidad que ganó la bebida en México.

Checo es mucho más que un ídolo deportivo… es toda una industria sin chimenea… pero con escape.

La evolución

Lejos parece aquel 2011 en que Checo debutó con Sauber en la Fórmula 1.

Su primer contrato fue de apenas 278 mil dólares, muy lejos de los millonarios sueldos de las figuras de aquellas épocas. Incluso, Checo era considerado un “pay driver”, es decir, que obtenía un asiento debido a los patrocinios que lo respaldaban.

Sin embargo, de inmediato entregó resultados. Ese año, como novato y con 21 años de edad, en 17 Grandes Premios -no corrió dos por un accidente sufrido en Mónaco- logró sumar puntos en cinco ocasiones para un total de 14 unidades y el puesto 15 en el campeonato de pilotos.

En el 2012, Checo hizo más que desquitar su sueldo de 640 mil dólares. Se subió al podio en Malasia y se ganó la credibilidad del automovilismo mundial. No era para menos, pues era el primer mexicano en lograrlo desde Pedro Rodríguez en 1971.

Sería una temporada mágica para ese chico de Guadalajara, consiguiendo en total tres podios -con un tercero en el Gran Premio de Canadá y un segundo en Italia- para terminar dentro del top-ten en el Campeonato de Pilotos de F1.

Muy temprano le llegó la gran oportunidad y aquí vendría la primera gran decisión de su carrera: A pesar de tener un ofrecimiento de Ferrari -como piloto de su academia- para permanecer un año más en Sauber y después integrarse a la escudería del Cavellino Rampante, Checo optaría por firmar con McLaren en el 2013 ni más ni menos que para reemplazar a Lewis Hamilton.

Checo llegaría a un acuerdo que fue anunciado como “multianual” por un valor de aproximadamente 2 millones de dólares por temporada, sin embargo, su entonces representante Adrián Fernández, el ex piloto mexicano de IndyCar y amigo de la familia Pérez, dejaría huecos en el contrato.

El MP4-28 de McLaren sería un desastre ese año y Checo sería el chivo expiatorio, anunciando la escudería que no seguiría en el equipo desde dos carreras antes de que acabara el campeonato. Esto terminaría la relación laboral entre el tapatío y su representante, no en los mejores términos.

“Checo lo había hecho muy bien en Sauber en los primeros años, probablemente el lugar adecuado para él, y estaba en la Academia de Ferrari y luego, de alguna manera, Adrián Fernández fue convencido de que la mejor ruta era ir a McLaren”, declaró Julián Jakobi, quien se convertiría en el agente del tapatío en el 2013, en el podcast oficial de la F1.

“Probablemente no era el mejor momento para ir a McLaren. Y firmaron ese contrato, que yo nunca habría firmado. Porque en realidad, si lo piensas, en ese momento, eran Jenson (Button) y Checo en McLaren. Y cuando te mudas a un equipo, donde tienes un piloto establecido, como Jenson, te lleva bastante tiempo de la temporada ponerte al día y ver cómo funcionan las cosas”, agregó.

Pero Checo no se quedó sin asiento, pues Jakobi le encontró acomodo en la escudería Force India en el 2014 por un valor de 4 millones 300 mil dólares, hasta ese entonces el más lucrativo de su carrera.

El mexicano entregó resultados muy temprano en su nuevo equipo, pues en el Gran Premio de Bahrein le daría a Force India el primer podio desde el 2019, terminando además en el décimo lugar del Campeonato, por lo que el dueño del equipo, Vijay Mallya, lo renovó por dos años más.

Su sueldo en ese 2015 fue de 4 millones 360 mil dólares, de acuerdo con el portal Spotrac, especializado en contratos deportivos; ese año también conseguiría un podio en Rusia y terminaría noveno entre los pilotos, superando a su coequipero Nico Hulkenberg.

A pesar de rumores que lo ligaban con la escudería Lotus, que estaba a punto de convertirse en Renault, Checo se quedó en la escudería india en el 2016, ejecutando la opción que se había acordado, por un salario de 2 millones de dólares. Tras un inicio difícil, se subió al podio en el legendario circuito de Mónaco y dos carreras más tarde haría lo propio en el Gran Premio de Europa en Bakú.

En el 2017 hubo interés de Williams, Haas y Renault, pero optó por quedarse en Force India con un sueldo de 2 millones 500 mil dólares; si bien ese año no consiguió ningún podio, su consistencia en sumar puntos lo colocó séptimo en el campeonato, hasta ese entonces su mejor lugar.

En el 2018 aceptaría seguir en el equipo indio, que puso sobre la mesa 5 millones de dólares para renovarlo. Una vez más conseguiría un podio en Baku, en medio de las deudas que aquejaban a la escudería. Force India se puso en “administración”, un proceso que permite a una empresa seguir operando en lo que encuentra nuevos dueños, provocado por un grupo de acreedores -entre quienes estaba Checo- tomando acciones legales contra el equipo.

Pérez dijo que estas medidas se tomaron para salvar al equipo y a sus empleados de una orden de liquidación instigada por otros acreedores, lo que habría resultado en el colapso de la escudería. Los activos de Force India fueron comprados por un consorcio de inversores liderados por Lawrence Stroll, y el equipo fue readmitido en el campeonato como un nuevo equipo, Racing Point Force India.

Tras un proceso tan convulso, continuó con Racing Point en el 2019 por 3 millones 500 mil dólares de sueldo, según Spotrac, reflejándose los problemas económicos del año pasado en el desarrollo del auto pues no pudo subirse al podio. A pesar de todo, cerró fuerte la temporada y se las arregló para terminar 10 en el Campeonato de Pilotos.

En agosto de ese 2019 se anunció que Checo había renovado por tres años más con Racing Point, por lo que parecía que encontraría estabilidad.

En el 2020, con un sueldo de 6 millones de dólares, Pérez hizo una de las mejores temporadas para un piloto fuera de las grandes escuderías de fábricas, el llamado “mejor del resto”.  A pesar de perderse dos carreras por dar positivo por COVID, terminó cuarto en el Campeonato de Pilotos.

Sin embargo, la hazaña tenía un sabor amargo. El contrato con Racing Point se vino abajo cuando se anunció que la escudería cambiaría a Aston Martin y que en su lugar contratarían a Sebastian Vettel.

Checo respondió al anuncio ganando su primera carrera de F1 en Shakir, remontando desde el último sitio de la parrilla. Habían pasado ya 190 grandes premios en la F1 para él y 50 años desde que otro mexicano lo había hecho, Pedro Rodríguez en 1970. Lágrimas y el Himno Mexicano en lo más alto de ese podio.

EL BOOM CON RED BULL

Todo indicaba que Checo se quedaría sin asiento, un drama que fue reflejado a la perfección en el capítulo 9 de la tercera temporada de la serie de Netflix, “Drive to Survive”… hasta que apareció Christian Horner a darle una oportunidad en Red Bull.

El mexicano es un piloto sumamente atractivo en la parrilla no solo por entregar resultados, sino por los patrocinadores que siempre lo acompañan, entre ellas las empresas de Carlos Slim Domit, como Telmex, Telcel o Claro.

“El Charal”, como le llaman sus amigos, ha sido determinante en el exitoso camino de Checo en el automovilismo, pues lo patrocinó para que siendo un adolescente se fuera a Europa a continuar su formación como piloto.

Antonio Pérez Garibay, padre del piloto y ligado al automovilismo del más alto nivel por haber sido el manager de Adrián Fernández, ha revelado que el verdadero proyecto era llevar a su hijo Toño, el primogénito, a la Fórmula 1, sin embargo, en el camino, el talento de Checo lo superó.

En un inicio Checo era considerado un “pay driver”, es decir, que obtenía su asiento en la F1 gracias a los patrocinios, sin embargo, muy temprano en su carrera se quitó ese estigma.

De acuerdo con Spotrac, Checo tuvo ese año ingresos de Red Bull por 18 millones de dólares. La recompensa por llegar a un equipo grande finalmente había llegado. Ese mismo año, su coequipero Max Verstappen tuvo un sueldo de 42 millones de dólares.

En el Gran Premio de Azerbaiyán, Pérez obtuvo el segundo triunfo de su carrera y el primero con Red Bull. Piloto y escudería parecían estar hechos el uno para el otro. Pero estaba claro que el objetivo era ser el coequipero que ayudara a Verstappen a ser campeón del mundo, y el tapatío tendría una legendaria actuación en la última carrera frenando a Lewis Hamilton.

“Checo es una leyenda”, diría el propio Max por la radio al ver el trabajo del mexicano.

El piloto mexicano terminaría esa temporada con 190 puntos, anotándose 1 triunfo y 5 podios, terminando cuarto en el Campeonato de Pilotos, al igual que el año anterior. Pero sobre todo, demostró que pertenecía a esa élite, pues Red Bull venía de despedir a diversos pilotos por no estar a la altura de Max.

En el 2022, RB hizo válida la renovación del segundo año por 8 millones de dólares y Checo tuvo otra gran temporada. Ganó el Gran Premio de Mónaco y el Singapur, llegando a las últimas carreras con la posibilidad de ser subcampeón de la categoría, pero no tuvo el apoyo de Verstappen, a pesar de que éste ya se había proclamado campeón… con todo el apoyo de Pérez.

El mexicano terminó con 305 puntos, 2 victorias, 1 pole position, 11 podios y 3 vueltas rápidas, su mejor temporada en Formula 1 y la mejor para un mexicano en dicha categoría.

La checomanía ya estaba en todo su esplendor. Los patrocinadores iban y venían.

Si bien las cifras de los patrocinios usualmente no son públicas, ese año Checo cometió una indiscreción cuando subió una foto de él en un escritorio en el que se veía una hoja de papel con un desglose de sus patrocinios de Banorte, Unifin, Gobierno de Jalisco, Kavak, Patrón, Mobil y Pemex, que en total sumaban 28.6 millones de dólares.

Y entonces vino la contrastante temporada del 2023, en la cual tuvo un sueldo de 26 millones de dólares, según Spotrac.

Con triunfos en 2 de las primeras 4 carreras, Checo se veía como un sólido contendiente al Campeonato de Pilotos, pero entonces se dio un cambio a la configuración del auto que lo rezagó y que lo llevó a cometer errores.

El piloto Alex Albon, uno de los despedidos de Red Bull por no poder estar al ritmo de Verstappen, explicó en un podcast con mucha claridad lo que pasa: cuando inicia la temporada, los dos autos son iguales, pero conforme avanza el carro se va volviendo extremadamente sensible y afilado, con una configuración que maximiza la agilidad de la parte delantera, para adaptarse al estilo de manejo de Max.

Albon lo comparó con un mouse de computadora con la sensibilidad al máximo. Para Verstappen, esta configuración le permite ser rápido, pero para los demás pilotos, se vuelve estresante y requiere un riesgo mayor para seguirle el ritmo, creando un ciclo negativo que lleva a errores y choques.

La experiencia de Checo y la superioridad del auto alcanzarían para que Red Bull por primera vez hiciera el 1-2 en el Campeonato de Pilotos, con el mexicano sumando 285 puntos, los 2 triunfos, 2 pole positions, 9 podios y 2 vueltas rápidas para quedarse como subcampeón.

El 2024 lo corrió con un sueldo de 14 millones de dólares inició prometedoramente con 2 segundos lugares consecutivos y 4 podios en las primeras 5 carreras… pero una vez más conforme avanzó la temporada cambió la configuración del auto y Pérez no pudo volver a subirse al podio.

En general el RB20 se volvió inmanejable hasta para Verstappen, y a pesar de que en abril del 2024 se anunció que Checo había renovado hasta el 2026, en diciembre de ese mismo año se anunció su salida… cuando ya todos los demás asientos de F1 estaban ocupados.

Sin embargo, a diferencia de Adrián Fernández, su representante Jakobi sí lo había blindado. Se menciona que la rescisión costó a Red Bull entre 14 y 16 millones de dólares, que correspondían a los años restantes de su contrato

La rescisión se dio porque, según las fuentes, Red Bull buscaba abrir espacio para “pilotos más jóvenes de su academia”.

Y así, súbitamente, Checo se quedó sin correr en 2025.

Sus ingresos

De acuerdo con Spotrac, a lo largo de su carrera, Checo ha tenido ingresos solamente por su sueldo de piloto y bonos de las escuderías, de 96 millones 578 mil dólares.

A esto habría que sumar los patrocinios, cuyas cifras no se hacen públicas.

En el 2026 estará de regreso en las pistas con el equipo Cadillac, que por ser de reciente creación, no se espera que entregue resultados y que el equipo estará peleando simplemente por conseguir puntos.

De acuerdo con reportes de medios especializados, el sueldo de Checo sería de alrededor de 10 millones de dólares anuales, a los cuales se sumarían bonos por objetivos y desempeño, lo que podría incrementar de manera considerable sus ingresos.

El acuerdo con Cadillac contempla un trato equitativo frente a su coequipero, el finlandés Valtteri Bottas, con el objetivo de prevenir roces internos como los que experimentó en su paso por Red Bull con Max Verstappen. Así, Checo contará con un escenario más balanceado que le permitirá aportar en el desarrollo del monoplaza con un respaldo más sólido de la escudería.

De esta forma ¡Checo ha vuelto!

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