
02 Abr A la baja, las proyecciones económicas de México
La actividad económica de México empezó a mandar señales de cansancio desde el último trimestre del 2023 ante una debilidad en mercados externos y la fortaleza del peso mexicano. En 2024 esta tendencia bajista continuó conforme iba pasando el año, con el sector secundario liderando dicha desaceleración.
La menor actividad económica se debió específicamente por la incertidumbre por las consecuencias económicas a las que se enfrentaría el país ante la aprobación de una serie de reformas constitucionales que aprobó la nueva legislatura, lo que detuvo las inversiones nacionales y extranjeras.
Aunado a lo anterior, los mercados evaluaban el desarrollo de las elecciones presidenciales en Estados Unidos. Donald Trump, candidato republicano, y sus propuestas radicales en temas de comercio y migración fueron el principal foco de atención; aunque la respuesta inmediata de los mercados a sus comentarios no fue tan agresiva respecto a situaciones similares que realizó en el pasado. A pesar de ello, los temores de que apliquen los aranceles se mantuvieron.
El INEGI confirmó que, por lo anterior, la economia mexicana se contrajo durante el ultimo trimestre del 2024 un 0.6%. Si bien ya se esperaba un retroceso y previamente se veía una desaceleración, fue la primera variación negativa en 13 trimestres.
Lo anterior llevó a los analistas y especialistas en el tema, a reducir sus proyecciones sobre el crecimiento económico para el 2025. Con excepción de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), tanto las instituciones como grupos de análisis internacionales y los analistas nacionales mencionaron a las estrategias comerciales del presidente estadounidense, Donald Trump, como el principal obstáculo para la actividad económica mexicana, y del mundo.
La aplicación de aranceles a aquellos países que mantienen un superávit comercial con Estados Unidos fue una de las principales promesas de campaña de Trump. Otras promesas de campaña eran una lucha férrea contra la migración, poner fin a la guerra en Ucrania y Gaza y reducir los impuestos empresariales, por mencionar algunos.
Por ejemplo, el Fondo Monetario Internacional (FMI) prevé, que el Producto Interno Bruto (PIB) de México será del 1.4% para este año mientras que el Banco Mundial pronosticó un PIB del 1.5%. Estas proyecciones, que fueron realizadas en enero justo previo a la toma de posesión de Donald Trump como presidente en Estados Unidos, se comparan con las estimaciones previas del 1.3% y 1.7%, respectivamente, realizadas en octubre.
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe, mejor conocida como CEPAL, estimó en diciembre del 2024 que México crecería en 1.2%. Pero proyectó que si Trump aplicaba un arancel del 10% a productos mexicanos se vería un retroceso de entre 0.2 a 0.4%. En caso de que los aranceles fueran del 25%, la economia se contraería entre 0.5% y 1.0%, según el organismo.
Pero el ajuste sobre la proyección del PIB que más llamó la atención fue el realizado por Banco de México. En la presentación de un reporte trimestral, el banco central dijo que esperaba un crecimiento económico puntual del 0.6% este año; la previsión anterior fue del 1.2%. El rango de crecimiento sería de entre -0.2% y 1.4%. Es importante mencionar que este ajuste se hizo ya con la decisión de un atraso en la aplicación del 25% de arancel a productos mexicanos que sean importados por estadounidenses; la segunda fecha de entrada de vigor de la medida era 4 de marzo. Esto contrasta con la proyección que hicieron los legisladores mexicanos para el Paquete Económico 2025, en el cual consideraron que la economía nacional crecería un 2.5%.
Al momento de escribir estas líneas, existe una alta incertidumbre global sobre el tema pues cada día hay nuevas noticias sobre los aranceles, ya sea aumentos como en el caso de otro 10% a productos chinos a partir del 4 de marzo o la postergación de impuestos extras a productos mexicanos y canadienses que cubran los requisitos de importación dentro del tratado de libre comercio de la región de Norteamérica, TMEC.
Se podría pensar que podría darse otro periodo de gracia en abril para México y Canadá, como ya pasó previamente, pero no se pude garantizar nada. Trump sigue firme declarando que aplicará aranceles recíprocos a productos de aquellos países que apliquen alguna tarifa extra a los productos estadounidenses el 2 de abril. Pero, pareciera que en el caso de la madera y productos canadienses la medida entrará en vigor antes; caso similar en el acero y el aluminio sin importar cual sea su país de origen.
Entonces, toda esta zozobra ha llevado a analistas a prever un escenario complejo que podría turnar en negativo para el país. Si se resolviera el tema de una vez, habría una mayor serenidad en el mercado financiero mundial. Tanto las empresas como los inversionistas irían a paso seguro y fuerte sobre nuevas inversiones, proyectos y negocios, esto generaría un mayor optimismo económico y orillaría a los grupos de análisis y organismos internacionales a mejorar sus proyecciones.
Recientemente, los centros de investigación Brookings y Peterson Institute for International Economics previeron que las tres economías de Norteamérica sufrirán por la aplicación de aranceles, con México recibiendo la peor parte. S&P Global Ratings dijo que estima una contracción del 0.5 en 2025, variación que se compara con el 1.2% previsto anteriormente. UBS fue un poco más optimista al prever un crecimiento del 1.0%; pero puntualizaron que existen crecientes riesgos a la baja.
El único que mantiene firme su optimismo, a pesar de todo, es la Secretaria de Hacienda, quien descarta una recesión en México y estima un crecimiento del 2.5% este año.




