
01 Jul La calma después de la tormenta en la balanza comercial de México
Recientemente, el INEGI dio a conocer que las exportaciones y las importaciones del país registraron máximos históricos. Hace un año, esta situación hubiera sido casi imposible de imaginar pues en aquel entonces el recién nombrado presidente de Estados Unidos, Donald Trump, implementó una serie de aranceles a varias economías; incluidos a socios comerciales clave.
Por semanas, se libró una pequeña guerra comercial donde se buscaba reducir o responder a Estados Unidos sobre los aranceles que anunció Trump, añadiendo más incertidumbre a un sector el cual se sentía en terreno pantanoso desde el último cuatrimestre del 2024. Algunos exportadores decidieron acelerar sus envíos a Estados Unidos para evitar la entrada en vigor de los nuevos impuestos, otros se quedaron a la espera de los anuncios, sobre todo en aquellas mercancías que no podían ser enviadas con antelación pues forman parte de un calendario productivo en sintonía con una empresa estadounidense o porque era mercancía perecedera.
En el caso de México, se observaron aumentos mensuales de doble digito en las exportaciones de productos automotrices, de equipo profesional, y científico, así como de equipo y aparatos eléctricos y electrónicos, logrando máximos históricos en octubre de 2024. Posteriormente, se observaron incrementos también de doble digito en las exportaciones manufactureras mexicanas durante febrero y marzo del 2025, justo después de que Trump anunció la serie de aranceles que se cobrarían en los siguientes meses.
En el segundo mandato presidencial de Trump, el comercio internacional tuvo que adaptarse a exportar productos a Estados Unidos con un costo adicional, lo que afectó en los márgenes de las empresas. Mientras que China lidiaba con una tasa arancelaria efectiva en promedio del 24%, para los productos mexicanos y canadienses que cumplían con los requisitos establecidos en el Tratado comercial entre México, Estados Unidos y Canadá, mejor conocido como TMEC, no pagaban aranceles al entrar a territorio estadounidense.
Según la Secretaria de Economía, alrededor del 85% de las exportaciones a Estados Unidos estaban libres de aranceles. El resto no cubría los requisitos o les fueron impuestos aranceles específicos como en el caso del acero y el aluminio. Situación que generó tranquilidad a los exportadores mexicanos, pues alrededor del 83% de sus productos tienen como destino Estados Unidos, de acuerdo con información de Banco de México al cierre del primer trimestre del 2026. En el caso de Canadá, entre el 85 y el 90% de las exportaciones no pagan aranceles por tener el respaldo del TMEC.
Pero esta situación solamente duró unos meses pues a finales de febrero del 2026, el Tribunal Supremo de Estados Unidos declaró ilegales los aranceles impuestos por Trump. Ante el fallo, la administración implementó aranceles temporales un par de días después de hasta del 10% bajo la Sección 122, los cuales expirarán legalmente el 24 de julio próximo. Pero se mantuvieron los aranceles a productos específicos, como a los medicamentos patentados, al acero, al aluminio, al cobre y a la madera, y los productos que cumplan con los requisitos del TMEC se mantuvieron sin costos adicionales.
Con todo lo anterior, la balanza comercial de México nuevamente marcó récords, consolidándose como el principal socio comercial de Estados Unidos desde 2022. En abril del año en curso, las exportaciones manufactureras no automotrices lograron el máximo de 49,120 millones de dólares respaldadas por el sólido envío de equipo profesional y científico, de herramientas ópticas y de maquinaria para la industria alimentaria y de plástico. Un factor que impulsó las exportaciones mexicanas con Estados Unidos fue la decisión de acumular inventarios de seguridad de componentes industriales no automotrices producidos en México para asegurar las operaciones de los próximos meses. Con ello, las exportaciones totales se ubicaron en 72,041 millones de dólares.
Respecto a las importaciones, se observó que las importaciones de bienes intermedios (es decir aquella materia prima o componentes necesarios para terminar un producto final) subieron hasta a 54,228 millones de dólares en abril; segundo mes consecutivo que se logra un máximo histórico. Esto llevó a las importaciones totales lograr el récord de 67,251 millones de dólares. A la par del repunte en las exportaciones de equipos y aparatos eléctricos y electrónicos desde febrero pasado, se observó un aumento en las importaciones de componentes especializados de alta tecnología que fueron ensamblados en territorio nacional para posteriormente regresar a Estados Unidos para la construcción de centros de datos e inteligencia artificial. Esto es solo una muestra de la sólida integración de las cadenas de producción entre México y Estados Unidos. De acuerdo con la Asociación Nacional de Fabricantes (NAM), las compras que realiza Estados Unidos en México, el 64% corresponde a materiales industriales, partes, componentes, etc. que llegan primero a las fabricas que a las manos de un consumidor estadounidense.
Al momento de escribir estas líneas, la Oficina del Representante Comercial de los Estados Unidos anunció que la Casa Blanca propuso aranceles del 10% para varios socios comerciales, entre ellos México y Estados Unidos, como resultado de realizar una investigación sobre presuntos bienes elaborados con trabajos forzados y que son vendidos en territorio estadounidense. La Secretaria de Economia de México señaló que el 85% de las mercancías que se exportan quedarían exentas de este posible arancel pues se cumplen con las reglas de origen del TMEC. Sobre el 15% de exportaciones que sí podrían ser grabadas, la dependencia mexicana dijo que se realizarán conversaciones formales con la oficina estadounidense, así como una ronda de dialogo en el marco de la revisión del TMEC que actualmente se está llevando a cabo, donde autoridades mexicanas demostrarán las acciones realizadas para combatir el trabajo forzoso.
Sobre el tema, Trump anunció un recorte temporal de 25% a 15% en los aranceles de algunos derivados del aluminio, acero y cobre, con la finalidad de reducir las presiones inflacionarias actuales lo que dará mayor certeza a la economía estadounidense. También se redujo al 15%, el costo por importación de equipos agrícolas e industriales móviles. Las medidas expirarán a finales del 2027.
Julio será un mes clave para el comercio internacional, pues la administración estadounidense buscará extender los aranceles bajo la sección 122 que implementó en febrero o buscar remplazarlos con aranceles derivados de la investigación sobre trabajos forzosos; mientras tanto, la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza es la institución encargada de procesar las devoluciones de los aranceles cobrados previamente, aunque la administración de Trump ha presentado apelaciones para que se realicen los desembolsos.




