La deuda pública de México en el primer año de Sheinbaum

La deuda pública de México en el primer año de Sheinbaum

Se acaba de celebrar el primer año de Claudia Sheinbaum al mando del Poder Ejecutivo de México.  Periodo en el cual ha mantenido una alta aprobación a pesar de las decenas de desafíos económicos y sociales que enfrenta su gobierno.  En esta ocasión del Informe Finestra, realizaremos un pequeño análisis a una de las principales preocupaciones de algunas instituciones e inversionistas globales: la evolución de la deuda pública de México. 

Partiremos de recordar algunos puntos relevantes sobre el tema. La deuda pública del país es el conjunto de obligaciones financieras que ha contraído México a través de préstamos o emisión de títulos de deuda, como Cetes, Udibonos, Bonos F, etc., en cualquiera de los tres niveles de gobierno.  A través de esos títulos emitidos y vendidos a inversionistas nacionales y extranjeros, el gobierno obtiene liquidez para realizar gastos públicos en materia de salud, obras públicas, culturales e inclusive para el pago de intereses por las obligaciones contraídas, por mencionar algunos.

La mejor manera de medir la deuda de un país es como un porcentaje de su Producto Interno Bruto, PIB, para estandarizar y comparar las cifras con otros países. De esta manera obtendríamos la cantidad de dinero que se debe respecto a la cantidad de dinero que produce.  Es importante que cada país mantenga un adecuado nivel de deuda pues ello le da estabilidad económica local, reconocimiento a nivel global y un bajo costo de financiamiento, lo cual se representa a través de una alta calificación crediticia.  Es por ello, que es relevante observar de cerca la evolución de la deuda pública de México, la cual mantiene un importante ritmo de crecimiento.

De acuerdo con cifras de la Secretaria de Hacienda y Crédito Publico, SHCP, el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Publico (SHRFSP), la manera más amplia de medir la deuda pública del país se ubicó en 17.8 billones de pesos en agosto del 2025 (la última cifra publicada al momento de escribir estas líneas). Respecto a septiembre del 2024, el último mes de la presidencia de su predecesor, Andrés Manuel Lopez Obrador, la deuda pública se incrementó en 1.1 billones de pesos, un aumento del 6.86%.  Como referencia, durante los primeros meses de la presidencia de Lopez Obrador, la diferencia es abismal, pues en esa época la deuda pública solamente sumó 96,297 millones de pesos, o un incremento del 0.92%. 

El monto de la deuda parece que esta en línea con lo proyectado por las autoridades mexicanas en niveles considerados adecuados para el país. De acuerdo con el Paquete Económico 2025, la deuda pública se ubicaría en 18.8 billones de pesos, lo que implicaría un nivel de deuda del 52.3% del PIB. Para el 2026, se mantendría la misma proporción, pero el saldo subiría hacia los 19.9 billones de pesos. 

Si bien, el porcentaje de la deuda pública de México es considerado un nivel adecuado por el gobierno, la preocupación de los analistas nacionales y extranjeros es la reciente aceleración del saldo sobre todo en un momento donde la perspectiva de la economia mexicana es incierta, con importantes muestras de desaceleración. Se espera que la economia nacional crezca tan solo el 0.5% este año ante la incertidumbre global que existe por la estrategia comercial estadounidense de aplicar aranceles a casi todos los países. Para el 2026, el PIB rondaría el 1.3% pero esta proyección se podría ajustar a la baja si continúa aplazándose un acuerdo comercial entre México y Estados Unidos. De hecho, es muy posible que esto ocurra hasta mediados del 2026 en el marco de la revisión del tratado comercial de Norteamérica, conocido como TMEC. Si el PIB registra un tenue crecimiento en 2026 como en 2025, veremos un importante repunte en la proporción de la deuda púbica respecto al PIB durante el próximo año, superando las expectativas del gobierno. Una de las instituciones atentas al tema es el Fondo Monetario Internacional, FMI, quien estima que la deuda publica de México alcanzará una proporción del 60.7% del PIB durante el periodo presidencial de Sheinbaum, no sin antes tocar el máximo del 61.1% en 2026.  Este incremento incorporará básicamente el pago de intereses y el mayor costo del fondeo, consecuencia del encarecimiento de las condiciones de crédito por los aranceles. Aunque esta situación no será particular para México, pues se espera que la deuda de varios gobiernos aumente también a consecuencia de la incertidumbre que provoca Trump y sus aranceles.

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