
04 Jun ¿La economía mexicana, en camino a una recesión?
Desde hace semanas, analistas han especulado que la economía de México entraría en una recesión técnica al lograr un retroceso económico por dos trimestres consecutivos, pero no fue así. El sector primario salvó el trimestre al mostrar un sólido avance, pero ¿ya nos salvamos de una recesión? Veámoslo a detalle.
La sorpresa económica
De acuerdo con el INEGI, el Producto Interno Bruto (PIB) del primer trimestre del año creció un 0.2%, ligeramente superior a lo estimado por especialistas en el tema. Una importante cantidad de analistas esperaban que la economía se contrajera por lo que México caería en una recesión técnica. En el último trimestre del 2024, la economía se contrajo 0.6%.
Entre enero y marzo, el sector primario (que engloba a la agricultura, cría y explotación de animales, aprovechamiento forestal, pesca y caza) creció un importante 7.8%, pero aun así está lejos de su máximo potencial. Es importante mencionar que este sector representa alrededor del 3.3% del total de la economía y que es altamente volátil pues depende de las conficiones de la naturaleza para desarrollarse.
Por su parte, tanto las actividades secundarias como terciarias registraron un descenso del 0.1% cada una. El sector secundario, o de la transformación, acumulan dos trimestres consecutivos en negativo, aunque la variación del periodo más reciente fue muy inferior al -1.5% previo. El avance del 0.2% en la industria manufacturera (la sub actividad económica de mayor peso en el PIB total) y del 0.7% en la construcción lograron contener la caída del 3.4% y del 2.6% en la minería y en la generación, transmisión, distribución y comercialización de energía eléctrica, suministro de agua y gas natural por ductos al consumidor.
El descenso del sector terciario, o de servicios, que contribuye con aproximadamente el 60% del PIB total, se debió principalmente a una caída del 3.0% en las actividades relacionadas al comercio al por mayor y del 1.1% en el transporte, correos y almacenamiento. Otras actividades de relevancia, como el comercio al por menor, así como los servicios inmobiliarios lograron un crecimiento del 0.8% y del 0.3%, respectivamente.
Aún no podemos cantar victoria
Si bien, crecimos de “panzazo”, las actuales perspectivas no garantizan que la economía vaya a registrar un sólido crecimiento durante los siguientes trimestres del año.
Una serie de indicadores macroeconómicos están mostrando una preocupante debilidad (el consumo, la inversión privada y el gasto público) mientras que las exportaciones repuntaron considerablemente, pero este indicador también podría volverse negativo. En general, todos los indicadores que mencioné fueron afectados por la incertidumbre por la implementación de cambios legislativos estructurales en México (Reforma Judicial) y por el relevo presidencial tanto en nuestro país como en Estados Unidos (incluido las políticas arancelarias del presidente Donald Trump).
El consumo de los mexicanos se mantuvo prácticamente en desaceleración desde agosto del 2024 hasta enero del 2025, con excepción de noviembre pasado, ante un descenso en el consumo de bienes nacionales e importados. Pero en febrero de este año, se observó una importante recuperación del 1.2%, la mayor variación registrada desde abril del 2023.
A pesar de ligeras recuperaciones mensuales, la inversión privada se mantiene a la baja desde noviembre del 2023. En los últimos tres meses, la inversión realizada por los particulares sumó una caída de poco más del 14.0%. El gasto del gobierno (público) se contrajo un 5.9% en el primer trimestre del año. Si bien, usualmente en enero se registra un descenso en el gasto, en este 2025 se observó un descenso del 42.5%, superior a lo previsto en eneros previos.
Por otro lado, las exportaciones netas registraron un sólido superávit del 10.9% en febrero y del 12.7% en marzo en respuesta a un envío masivo de mercancías antes de que entraran en vigor los aranceles que Trump implementó en abril. La última vez que se observó un saldo positivo en dos trimestres consecutivos fue en la segunda mitad del 2020.
Al analizar así el PIB, podríamos concluir que las exportaciones fue lo que generó el crecimiento de la economía mexicana del 0.2% entre enero y marzo. Pero con la nueva política arancelaria en marcha, es muy posible que se observe una reducción, tomando en cuenta el resto de las variables en ceteris paribus, la economía mexicana continuará desacelerándose. De continuar dicha desaceleración, es muy posible que veamos caer a la economía en una recesión. Pero para realmente confirmar que la economía está formalmente en una recesión, será necesario que el Comité de Fechado de Ciclos de la Economía de México analice la situación económica y lo confirme. Este Comité está integrado por especialistas en la materia, quienes se deben de reunir por lo menos dos veces al año.




